Estoy podrido de los políticos. Aunque no me identifico ni de cerca con el ciudadano promedio, que se queja de todo cuanto se le pase por adelante y que toma como punto de odio al político, ultimamente estoy podrido.

A ver si nos entendemos, no estoy en contra de la política. Es como que querer mantener un lugar ordenado y estar en contra de los encargados de ordenar, sería ilógico. Si quiero un país ordenado y en democracia, estoy a favor de la política.

Lo que me tiene podrido son la gran mayoría de los políticos. Pero ellos son gente común. Por lo tanto estoy podrido de ciertas actitudes que tiene cierta gente.

Podrido de que se use la mentira para mostrarse mejor ante los demás.

Podrido de que se embarre al que sea que se le cruza a uno por en frente para mostrarlo como peor.

Podrido de que hagan caer a gente inocente, o "no tan culpable" para tapar a la gente REALMENTE culpable.

Podrido de que pongan presa a una madre que se roba comida para los hijos y dejen libre a cada sorete que nos roba a mansalva. Si, el robo sigue siendo robo igual y está mal, pero por favor, primero pongamos preso al que roba de a millones.

Estoy podrido. Y ultimamente me subió la pudridumbre a un nivel que no me dan ganas de callarla.

Me tiene podrido que usen los medios para hacer escándalos innecesarios, juicios, defensas, declaraciones para tapa de diario, embarrada de ministros (al final parece que Garré no era culpable, Ibarra no se tenía que ir del gobierno, y etc), en lugar de dedicarse a lo que realmente tienen que hacer… trabajar.

Seguramente si uno no se mete en todas esas porquerías que entre Macri, Carrió, Lopez Murphy, Lavagna, Men*m, los Fernandez, y etc (y que no se ofenda ninguno que falte en la lista porque realmente faltan varios) hacen, si ese no se mete se van a encargar de embarrarlo igual. Y aunque no quiso, lo metieron

Estoy podrido de que están tan bien organizados entre todos (los que parecen buenos y los que parecen malos), que por más que los haya (que cuesta bastante creer), no le dejan espacio a los honestos

Y lo mismo en la política del fútbol. Con Grondona, Aguilar, De Tomasso y toda la escoria. Que no se asome uno sincero, uno que en serio no quiera violencia, que en serio quiera lo mejor para el hincha verdadero, para el fútbol. Que no se asome porque le cortan la cabeza. 

Que quede claro, ésto no tiene la intención de discutir nada con nadie, porque hasta eso me sacaron. Y es triste que ésto a uno le pase ya a los 20 años (o antes… le puse bastante garra para que no me pase antes).

ME TIENEN INFLADOS LOS COQUITOS. Y pido disculpas si lo de "coquitos" es muy gráfico. Y ahora pido disculpas, porque si no lo era, el comentario se encargó de graficar. 

Pero siguiendo con el asunto, como tengo la teoría de que toda queja sin ninguna propuesta es inútil, acá propongo. No voy a pedir que Men*m se haga bueno, que devuelva la plata y se vaya bien lejos. No, apunto a otra cosa.

Propongo que la gente común no se sume a esa corrupción, a las mentiras, a las embarradas, a la deshonestidad. Creo que uno no necesita robarse un banco para ser un sorete. Lo que hacen los políticos es afanar lo que tienen a su alcance, mentir en las cosas que tienen cerca, embarran a alguien que sale en la tele, pero porque es su "par".

Si vos afanas lo que te pasa por al lado, un toque de plata de la empresa, si mentís en el trabajo, en la vida, en lo que tenés cerca, si yo embarro a un compañero de trabajo o incluso a la competencia para sacar provecho de eso, VOS Y YO ESTAMOS SIENDO IGUAL DE CORRUPTOS Y SORETES QUE ELLOS.

Yo propongo que tengamos buena leche (por más que suene medio mal). Propongo ir con la verdad, ser honesto, ser justo, no garcar. En ninguna medida. Ni en grandes cosas ni en cosas chicas que "no ve nadie".

Y hasta me siento un poco cursi diciendo todo esto, pero lo releo y es lo lógico! Son las cosas como tendrían que ser! Nos tendría que dar vergüenza hablar de mentira, de robo, de corrupción! No de verdad y honestidad!

Entonces propongo valores. Propongo que cada uno desde su lugar, hagamos las cosas bien, como tienen que ser. "No dejarse ganar por lo malo, sino ganarle con bien al mal", parafraseando a la Biblia.

Un cambio general empieza por un cambio individual. Para cambiar al mundo tengo que cambiar yo primero. Un cambio en mi manera de ser y tratar, con tiempo y paciencia, lleva a un cambio en las personas con las que trato, y ese cambio a más gente, y así se hace general.

Si no tenemos las bolas para cambiar al mundo, después no nos quejemos de que siga igual.