Lloro de Felicidad con Pastas KnorrFantástica campaña de las Pastas Knorr con Lloro de Felicidad que busca explicar por qué a veces somos maleducados cuando la comida está muy rica. Por qué a veces un buen manjar pareciera borrar alguna que otra línea de cortesía o aplicar la ley de la jungla en la mesa.

Nuestro queridísimo Esteban de Lloro de Felicidad va a estar explicando este curioso enigma en 5 videos con la calidad y el humor que lo caracterizan, y todo se va a poder ver en el canal de YouTube preparado especialmente por Knorr para la ocasión.

Yo por mi parte, soy de esos a los que todo el asunto de ser maleducados (o abatatados, incumplidores paupérrimos de los protocolos de la mesa) por una gran comida les trae como resultado alguna que otra mancha pronunciable en la ropa.

Casi que se podría decir que (inconscientemente o al menos sin ningún tipo de intención inmediata) colecciono manchas en la ropa como recuerdos de momentos simples pero muy felices de mi vida. Trofeos de momentos (casi siempre con amigos) de abatate culinario.

El último es de una pizza casera que hicimos entre amigos (la verdad sea dicha: los hombres arengando sin mucha idea y las mujeres haciendo que la magia suceda). Hoy guardo todavía la forma exacta de una de esas porciones en el pecho de una de mis remeras favoritas. Y al perder valor económico por la mancha, ganó valor sentimental. Y hoy lejos de pasar a ser un pijama improvisado, me pongo esa remera más que antes y la muestro como un estandarte del placer gastronómico y compartido.

Y yo me dejo llevar y me cuelgo hablando feliz de la vida, pero no se trata de mi. Muchos de nosotros en algún momento terminamos siendo inofensivamente maleducados por una muy rica comida cada tanto. Y de eso van a hablarnos los próximos videos de Lloro de Felicidad con las Pastas Knorr, que otra vez: se van a poder ver en el canal de YouTube de Knorr. 🙂

Me van a tener que perdonar pero todo ésto me dio hambre, así que cumpliendo con la teoría, cierro el post a las apuradas, casi maleducadamente y ¡me voy a almorzar!. ¡MÁ, #PONÉLOSFIDEOS!. 😛