Rihanna y Chris Brown

Alguno estará al tanto de la situación Rihanna – Chris Brown. No le importa, como a mi, pero la conoce.

Para el que no: son una parejita de famosos yanquis (ella la del Umbrella, él… rapero creo, la wikipedia dice cantante y bailarín…). El asunto es que iba todo bien hasta que discutieron y él se fue de mambo y le pegó. Y mucho.

Salieron fotos en internet de Rihanna golpeada (que por una cuestión de buen gusto no vamos a ver acá), le hizo juicio y ganó. Hace poco se decidió que el tipo iba a tener que pagar una plata, tenía 5 años de libertad condicional y 6 meses de servicio comunitario. Eso y todo lo que se comió en abogados, mala imagen, y demás, que bien merecido se lo tiene.

En el medio habían dicho que se los vió juntos en playas en Malibú, Hawaii, y lugares así, pero aparentemente era que ella se buscó un chongo muy parecido a su novio anterior (un fetichismo común en algunas ex-novias).

Hoy, con el resultado del juicio puesto y todo, la parejita le pidió permiso a sus abogados para irse dos semanas a México, y le dicen a la prensa que «quieren pasar más tiempo juntos y quieren reconciliarse antes de dar a conocer su relación al público otra vez».

Yo no te digo que no lo perdone nunca más, porque perdonar es divino, bueno, y útil para uno mismo también. Ni siquiera te digo que si estuvieron en esa situación no vuelvan a salir, porque mientras sea por decisión propia de los dos está barbaro.

Pero ¿Para qué sorete se gasta los millones de dólares en juicio, con la situación estresante que el juicio implica, arma tanto lío, deja terminar el juicio, que lo condenen al flaco, y todo, si al final le va a proponer volver?.

No sé si decir que no entiendo a las mujeres o que no entiendo a los famosos.

No entiendo a ninguno de los dos.

Y no, el post no tiene nada que ver con la vida, pero me pintó.