Así como suena. En Australia un hombre rompió el récord Guinness de cabecear sandías rompiendo 40 en 58 segundos. Ahora dicen (Barcelona marca registrada) que el que se manducó 22 escorpiones vivos estaría celoso.

Invito al que tenga un segundito de tiempo libre a parar el video en el minuto 1:15 y ver la cara de barrabrava de Morón con la que quedó el muchacho después de cabecear las 40 Citrullus lanatus (te maté con la de citrullus).

Al ver que el muchacho tiene 27 años y que había 10.000 personas mirándolo en vivo (a él y a los demás que probaron… porque hubo «demás que probaron») me sale una sóla frase:

¡MARLEY, CUMBIO, VUELVAN QUE LES PERDONAMOS TODO!