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Etiqueta: TED

Cómo vivir buscando atención te hace menos creativo

Me gustó esta charla TED de Joseph Gordon-Levitt, tocando temas como la creatividad, la búsqueda constante de atención, las redes sociales, y hasta un poco la «competencia creativa».

Siento que habla de cosas que incluso cuando no las perseguimos conscientemente, sin darnos cuenta (y por instinto) las terminamos persiguiendo igual. Y eso nos termina alejando un poco de lo que nos haría felices o creativamente plenos.

Por las dudas: tiene subtítulos en español, que se pueden activar ahí abajito a la derecha. 🙂

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Genial charla TED: «Dentro de la mente de un procrastinador»

Tim Urban escribe (y dibuja) un blog llamado Wait but why (que está bueno, en inglés, recomiendo darle una mirada). Pero además es un tremendo procrastinador. O sea: el tipo patea las cosas para adelante y (en caso de haber una fecha límite de entrega) deja todo para último momento. Como yo, y muy probablemente como vos.

En Marzo de 2016 dio una charla TED que se llama «Inside the mind of a master procrastinator» (Dentro de la mente de un maestro procrastinador) en la que, con un tono divertido y relajado, se mete a investigar este asunto y llega a un par de conclusiones copadas. Por ejemplo: Que todos postergamos algo en la vida.

En menos de 15 minutos cuenta con humor cómo funcionamos cuando dejamos todo para último momento, qué personajes luchan en nuestra mente cada vez que pasa esto, y a qué se le puede prestar atención para cambiar el juego.

Dentro de la mente de un procrastinador

La charla se puede ver acá (y abajo a la derecha podés activar los subtítulos en español):

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Cómo encontrar al amor de tu vida (el sistema ideal)

Ya sea que estés buscándolo en bares, boliches, clases, reuniones, grupos de apoyo o en páginas de citas online, si estás queriendo encontrar al amor de tu vida puede que ya estés al tanto de que no es algo fácil de conseguir.

Incluso si lo que estás buscando no es el amor romántico, sino algo que amar, algo que te apasione, algo que te mueva, que te emocione lo suficiente como para dedicarle la vida entera, te puede servir esta charla de TED de Amy Webb (una «estratega digital»). La charla se llama «How I hacked online dating» o cómo pirateé las citas online. Hoy por hoy ya fue vista por unos 4.5 millones de personas y traducida a 31 idiomas:

La charla es muy interesante a nivel datos y para ver cómo se las ingenió Amy para darle una vuelta de rosca al tema de encontrar al amor de tu vida, está muy bien contada a nivel historia, y por sobre todo, te guía hacia un sistema real para encontrar al amor de tu vida o para encontrar cualquier camino (en el área que sea) que quieras tomar por decisión propia y no por imposición de los demás.

La charla además llevó a un libro llamado «Data, A Love Story: How I Cracked the Online Dating Code to Meet My Match» (se puede comprar en la tienda Kindle de Amazon) que va por el mismo lado: contar cómo pasar de que no le vaya bien en el amor a lograr hackear las citas online a través de un sistema que cada uno puede aplicar a su manera (personal).

Dura unos 17 minutos que valen la pena incluso si no estás buscando al amor de tu vida pero te interesa la gente que le da una vuelta de rosca a las cosas de todos los días.

Ver también:

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Lo que importa es la actitud (GRAN charla TEDx)

El que habla en la charla TEDx que se puede ver arriba es el holandés Victor Küppers (habla en español, tranqui). Y si andás necesitando un shot motivacional, llegaste al lugar y la charla indicados. Acá algunas ideas que me gustaron. Entre comillas algunas frases textuales, fuera de ellas lo que a mi me dejaron pensando:

  • «Las personas que te rodean no te quieren por tu curriculum, sino por tu personalidad». Si la ecuación para ver cuánto vales como persona es «conocimiento» + «habilidad» x «actitud», la variante que más importa en la ecuación, la que multiplica en vez de sólo sumar, es la actitud, tu personalidad, la manera en la que afrontás las cosas que pasan.
  • «Cuando uno está desanimado, pierde (u opaca) lo mejor que tiene, que es la manera de ser». Cuando estás rendido, abandonado, triste, desesperanzado, o simplemente «abajo», perdés lo que más valioso te hace como persona.
  • «Lo más importante en la vida es que lo más importante tiene que ser siempre lo más importante«. Parece un juego de palabras nomás, pero los que alguna vez notamos que no teníamos como prioridad a las cosas que creemos que son las más importantes, entendemos a lo que va. Los demás en algún golpazo lo van a aprender.
  • La «crisis de los FFFFF», 100% real.
  • «Cada instante nos acerca un poquito más a la grandeza o un poquito más a la mediocridad«. Depende de algunas micro-decisiones.
  • Tener ilusiones, tener esperanzas, tener metas, apuntar a algo. Eso ayuda, motiva.
  • Hay que saber distinguir entre los problemas y las «circunstancias a resolver». Cuando realmente tenemos un problema grande, es cuando aprendemos a diferenciar mejor que nunca esas dos cosas. Y ahí aprendemos también a no hacernos «malasangre» por esas circunstancias.
  • Los que no tenemos dramas en este momento, estamos para ayudar a los que sí tienen dramas y para valorar y agradecer las cosas que sí funcionan, en lugar de seguir fijando la mirada en aquellas que no están funcionando.

Y sobre todo:

  • Disfrutar las pequeñas cosas. Una cerveza fresca, un atardecer, la compañía de alguien querido, una caminata por alguna plaza o parque, lo que sea.
  • Reivindicar el valor de la pausa, del silencio, del parar la pelota, bajar el ritmo.
  • Valorar las cosas antes de perderlas, mientras las tenemos, mientras las estamos disfrutando. Valorar y admirarnos de los grandes momentos incluso cuando los estamos viviendo, de las grandes personas mientras las tenemos al lado.

Que nuestros «homenajes» sean «en vida» (y que esos homenajes sean palabras dichas a tiempo, regalos hechos porque sí, abrazos o besos sin más explicación que haber entendido lo que el otro es para nosotros). Que sean ahora, que no lleguen tarde. Que no nos arrepintamos de no haber dicho o hecho a tiempo.

Los que alguna vez llegamos tarde a valorar algo que perdimos, sabemos que en algunos casos puede que sea algo de lo que nos vamos a arrepentir para siempre. Así que aprendamos y valoremos a esas personas, a esas cosas, a esos momentos, a esas sensaciones… hoy. Ahora. Mientras todavía se pueden disfrutar y valorar. Mientras todavía esa valoración hace la diferencia. Que no nos llegue a destiempo.

Por último: No se puede escapar para siempre de los dramas de la vida. Una pérdida inesperada (de personas, trabajos, cosas, situaciones), una enfermedad, alguna crisis personal, lo que sea. En algún momento llegan y no siempre hay una salida antes de entrar al túnel. A veces hay que atravesarlos, hay que vivirlos.

Y con el tiempo (si lo usamos bien) vamos a ir dejando atrás esos dramas, aprendiendo de lo que se puede aprender y volviendo a recuperar esa actitud y ese brillo. Hay que no rendirse y seguir avanzando. Lo importante es la actitud. 🙂

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¿Qué es para vos la libertad? ¡Escribí tu propio guión!

¿Qué es para vos la libertad?

En medio de una reflexión sobre la vida (qué quiero hacer, qué me apasiona, qué disfruto, de esas reflexiones que hay que volver a hacer cada tanto) me encontré una charla de TEDx llamada «Sell your crap. Pay your debt. Do what you love» («Vendé tu basura, pagá tus deudas, y hacé lo que amás», está abajo de todo pero en inglés y sin subtítulos).

En una parte el speaker (¡qué cool, speaker!) dice algo como esto:

«¿Qué significa la libertad para vos? Si no estás dispuesto a contestar esta pregunta por tus propios medios, siempre va a haber alguien listo para contestarla por vos: Una empresa, una persona, tus padres, o hasta la sociedad en general. Y un día te despertás y te das cuenta de que viviste la vida siguiendo el guión de otro».

Viviste respondiendo a un estándar, a lo que «tenías» que hacer. Según tu edad, tu sexo, tu generación, tus familiares, o hasta según tus amigos más cercanos… Todos tienen un guión de cosas que «se supone que deberías estar viviendo».

Y algunos lo suelen reflejar en preguntas claras: Al primer «¿Ya sabés qué vas a ser cuando seas grande?», se le van sumando «¿Qué carrera vas a estudiar?», «¿Para cuándo presentás un/a novio/a?»,  «¿Ya están pensando en el casamiento?», «¿Y los hijos para cuándo?». Preguntas inocentes pero que te van marcando el camino que SE SUPONE que deberías estar tomando en este momento de tu vida. Ya deberías estar decidiendo eso, haciendo esto otro, o teniendo esta otra cosa más.

A esta edad deberías estar estudiando una carrera, deberías estar en pareja, teniendo hijos, o hasta en esta edad «deberías estar disfrutando la vida», de joda, no deberías estar un Sábado a la noche sólo, en tu casa, tranquilo, y mirando una película. De una lado y del otro, todas cosas que «deberías» estar haciendo. Como una imposición, un deber, un mandato.

Y es recién cuando te volvés a plantear esa pregunta que rompés con ese «mandato de la sociedad»: ¿Qué es para vos la libertad? ¿Qué significa para vos ser libre? ¿Si pudieras escribir vos mismo el guión de tu vida, qué te gustaría escribir? ¿Serías feliz con esa persona? ¿Serías feliz estudiando? ¿Con un hijo? ¿Sóla mirando una película en tu casa? ¿De viaje por el mundo? ¿Viviendo en otra ciudad?

Recién cuando te planteás eso, dejás de vivir tu vida como un actor que vive a contrato, y empezás a vivirla como el propio director y protagonista.

Y ahí pasás a ser como esos tipos de Hollywood que crean una película en la que el protagonista se casa con la chica ideal, tiene el trabajo ideal, viaja por el mundo, es super feliz… y a la hora de elegir el reparto, se eligen a ellos mismos como protagonistas. ¡Una idea genial! ¡Yo la creé a mi medida y la protagonizo yo, porque me la banco! ¡Un GRAN ejemplo a imitar para elegir cómo vivir la vida de ahora en más!

Una vez que decidís vivir la vida así, siendo director y protagonista, podés equivocarte, te puede salir bien o mal, se pueden cumplir todos los sueños que tenías, o sólo algunos. Pero tenés la tranquilidad de que, salga como salga, el que estaba escribiendo el guión de tu vida eras vos.

Empezá a pensar en esa dirección: ¿Qué es para vos la libertad? ¿Qué significaría para vos ser libre? Empezá a dar pasos en dirección a esa libertad. Como cuando empezás a escribir, cuando tenés una hoja en blanco y un mundo de posibilidades por delante, empezá a escribir el guión de tu propia vida. Vos.

Está bien si coincide con los guiones típicos de siempre (estudiar, trabajar, ponerse de novio, casarse, tener un hijo, seguir trabajando, por ahí tener otro, seguir trabajando, jubilarte, morir, y en el medio haber tenido algún que otro momento de satisfacción). No hay nada malo en ese guión. Lo malo sería que no lo hayas elegido vos. Que te lo hayan impuesto, que lo hayas elegido porque «se suponía que a esta edad…», o que ni siquiera te hayas planteado si te gustaba o no.

Tarde o temprano, casi seguro y si vos lo elegís así, tu guión se vaya a cruzar con el de otra persona. Buscá que esa persona le aporte creatividad a tu guión. Que lo revolucione, que sume, que multiplique sueños. Que no lo acapare, que no lo achate, que no lo achanche, que no lo «mediocrice». ¡Que complemente tus sueños y objetivos! ¡Que te complemente a vos!

Y ya que estás, dejá de basar tu identidad en lo que tenés, o en lo que comprás, y empezá a basarla en lo que querés ser, en las experiencias que querés vivir. A partir de cierta cantidad básica de dinero (casi seguro menor a la que te imaginás), conviene siempre más ser rico en experiencias que en posesiones. Porque las cosas que realmente valen de la vida (el amor, la felicidad, la amistad, el placer, el disfrute, la creatividad, y hasta la vida misma) no se pueden comprar. Se ganan y punto.

Y encima las deudas que contraigas para pagar esas cosas que (supuestamente) te van a hacer sentir mejor, te van a sacar la flexibilidad de trabajar de lo que querés, de viajar cuando querés, y de gastar en las experiencias que querés vivir el resto de tu vida.

Así que puede estar bueno volver a parar la pelota hoy, pensar si lo que estás viviendo te hace feliz, si lo decidiste vos, si coincide con lo que soñás, y si te hace levantar de la cama feliz, vivir los Lunes feliz, o te hace agradecer al cielo porque estás vivo, a cada momento del día…

Si querés completar un poco la idea del principio, ésta es la charla completa que escuché yo y que me sirvió refrescar (aunque de nuevo, está en inglés y sin subtítulos, no la encontré en español):

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