Calendario Coca-Cola

Como ya la mayoría sabe, por el consumo excesivo de Coca-Cola que estaba teniendo, decidí por 30 días darle un respiro a mi cuerpo y NO TOMAR ni una gota de la bebida oscura (oscura de color digo, che!). Simplemente acá van algunas de las cosas que fueron pasando y ciertas conclusiones que saqué de la experiencia.

Para que quede claro antes que nada, la idea ahora después de haber terminado es volver a tomar sin problemas. Los 30 días no eran para dejar de tomar, sino para bajar un poco la cantidad, para ver si podía durar 30 días, y ya que estamos para limpiar el cuerpo.

El primer resultado «visible» que saqué de la experiencia es el del peso. Antes de empezar pesaba 63.5 kg y el día después de haber terminado pesaba 60 kg. Los dos pesos los tomé a la misma hora y vestido igual (va, «vestido», con una remera y el boxer). Si tiene que ver el hecho de bajar 3.5 kg en un mes y JUSTO haber dejado de tomar Coca-Cola, no lo sé. Lo mío no era un documental, sino una experiencia personal. Pero que bajé los kilos esos, los bajé. En ese tiempo no hice nada de ejercicio, mantuve las mismas comidas (2 o 3 veces comí en McDonalds y una me comí la hamburguesa cuadruplé de Burger King) y seguí tomando gaseosas (Sprite sobre todo, y un poco de fanta).

Curiosamente, en éste lapso de tiempo además volví a dormir en horarios de persona (acostandome tipo 1 y despertándome tipo 8 o 9). Ahora ya estoy desfasado de nuevo (ayer me acosté a las 5). De nuevo, si tiene que ver no sé, pero es muy probable y lógico. Siempre acompaño el trabajo con un vaso de coca. Al acompañarlo con agua no me levantaba tanto.

Una especie de percepción subjetiva: Comiendo lo mismo, me pareció que le sentía más el gusto a la comida. Mi teoría personal (bruta, infantil y probablemente sin sentido) es que cuando como con Coca-Cola, la gaseosa ya es rica, entonces el cerebro no se anda preocupando por el gusto de la comida. En cambio cuando como tomando agua el cerebro para no deprimirse, busca algún tipo de gusto en la comida. Digo nomás…

Me llamó la atención que, como me tentaba ver publicidades de la marca, trataba de evitarlas. Eso hizo que les preste un poco más de atención que siempre. Y eso me hizo darme cuenta que son MUCHAS las publicidades de Coca-Cola que hay por la calle, entre afiches en los kioskos, heladeras, posters, la tele, etc. Ojo, no lo digo como algo malo, nomás como algo que me llamó la atención.

Algo curioso: 3 días antes de terminar los 30 soñé que tomaba un vaso sin darme cuenta y me quería matar. En el sueño me faltaba sólo un día más para terminar! No daba olvidarme justo el día 29 y tomar! Y soñé que tomaba y que a todo el mundo que me preguntaba «¿¿Y?? ¿¿Aguantaste??» (que con el tiempo fueron varios) le tenía que explicar que no, que justo el último día, a un par de horas de cumplir, me había olvidado. Un garrón.

La conclusión principal que saqué es: Por no tomar Coca-Cola durante un mes bajé un poco el peso, que se puede lograr con ejercicio; volví al horario de sueño normal, que se puede lograr sin tomarla después de determinada hora, y etc. Pero por momentos me moría de ganas de una buena Coca helada. Y creo que esa satisfacción de después de tomarla le iba a hacer mejor al cuerpo que el hecho de no haberla tomado. Esto sin ningún estudio médico, obviamente.

Por lo tanto, el cigarrillo, la droga, y el alcohol al volante, matan, pero la Coca no. Si uno es feliz tomandola, ¡tomela! Mejor vivir 90 años feliz que 150 a legumbres y agua! Y he dicho.