River Bandera Milton Racing

Recién llego de la cancha. Osea, recién entro.

Hace MUCHO tiempo que, por cuestiones «personales» no iba a la cancha (en el último año y medio habré ido 5 veces). Se que alguno va a decir que en el último año y medio fue las mismas veces a ver a su club, pero por lo menos para mi, pasar de ir literalmente TODOS los domingos, a donde sea (en la foto se ve mi bandera chiquita abajo… ¡de cuando iba!), a no ir por todo ese tiempo, es MUCHO.

El asunto es que volví hoy. Me encontré amigos que no veo desde hace todo ese tiempo, gente conocida que vi por ahi, a los chabones drogados y arruinados que solía ver, etc.

Y en ese «regreso a las canchas», se me cruzaron dos sentimientos.

1) BRONCA, MUCHA BRONCA.

Porque un equipo con buenos jugadores (como tiene este Racing) no puede jugar TAN mal como lo hizo hoy. En realidad, viene en algunas fechas así, pero lo de hoy fue MUY malo. Uno llegó a comentar que para éllos jugadores se estaban tirando a menos (osea, jugando mal a propósito) para que se vaya Merlo (algo así como lo que le pasó a Merlo también en River…). Y yo cuando lo escuché, no lo descarté del todo. Me gusta pensar en un fútbol en el que no pasan esas cosas o que no se arreglan los campeonatos y todo, pero hoy no lo descarté del todo eso.

2) ALEGRIA, MUCHA ALEGRIA

Porque sin ganar desde el año pasado, habiendo sacado 2 puntos de los 12 en juego en éste campeonato, estando perdiendo contra un equipo que no gana hace 15 partidos, y jugando como el REVERENDO ojete, VOLVÍ A SER PARTE y a sentirme ORGULLOSO de la fiesta que es la hinchada de Racing.

Con todas las que acabo de nombrar en contra, la gente LIMADA literalmente, cantando como si estuviera saliendo campeón, o por lo menos como si estuviera ganando! Era saltar, sentir rugir el estadio por la gente saltando y gritando a todo lo que la garganta le permite, ver gente revolear cosas, con alegría incluso a pesar de una situación MUY POCO alegre… Era sentirse loco de la cabeza por estar gritando con tu vida mientras tu equipo era UN DESASTRE.

A ese escenario me tiene acostumbrada la gente de Racing. Pero con todo este tiempo sin ir, me volví a emocionar, a poner la piel de gallina, a sentir de nuevo esa limadura general. Sentir «Estamos LIMADOS, pero estamos todos igual!».

Me volví sin voz, pero con mucha alegría a pesar de la situación…

Quería escribir la situación… obviamente, pido abstención al que piensa poner un comentario desfavorable para mi o para el glorioso Racing Club de Avellaneda… de lo contrario, borro el comentario que sea, y si sigue, cierro los comentarios de éste post y se acabó. Con todo lo demás todo bien, pero con fútbol, y con Racing, dejenme tener la fiesta en paz!

Chau!