Caso Shamrock: Las aventuras de Hernán Prado

Ese de ahí arriba debería ser el título del libro de Hernán Prado, que yo haría cola para comprar en el estreno (disfrazado de velero, o algo así), y que pediría autografiado. Pero no es el caso ahora. La cosa es: Hernán Prado está buscando laburo en Publicidad. Y su vida es su portfolio, ponele.

Para explicar un poco quién es Hernán Prado, se puede decir que es un tipo que si hubiera nacido mina y con el cuerpo de Alana Blanchard, sería el amor de mi vida. Pero resulta que el señorito es chabón, y nació con su cuerpo, así que no.

Acá hablé un poco de él. Es argentino, trabajó en Young & Rubicam, In Jaus, y TCH, viajó por el mundo en velero, escribió el fantástico blog Proyecto Shamrock (con anécdotas que le iban pasando en su viaje en velero), el libro para chicos “Tadeo Buenas Noches“, y ahora escribe el blog “Chau Mundo”.

Todo lo que escribió queda estrictamente recomendado. No solo eso, digo más: Todo lo que escribió Hernán Prado pasará desde ahora mismo a formar parte de los archivos de santas escrituras recomendadas de éste blog.

Ese es su video del “Caso Shamrock”. Si usted tiene una agencia de publicidad o forma parte de una, no sé qué espera para contratarlo. Y de paso sepa que me cae simpático su trabajo, señor publicista, y es un placer que pase por acá.

Si usted en cambio no tiene nada de agencias, también es un placer. Si quiere cuenteme su trabajo y le digo si me cae bien o no. Si usted es dentista descarte que no. De lo contrario pulse el botón 2.

¡Feliz Año Nuevo!. :)

Lucky dog, unlucky donkey

Ya dije que quiero un perro, ¿no?. Y ya dije que al mismo tiempo no quiero otro perro, porque no quiero reemplazar al eterno Truman, 9 de área, goleador nato del partido de la vida. Si ya bastante ruido me hacía en la cabeza esa idea, ahora aparece ésto y peor todavía.

Lucky Dog” se llama la publicidad hecha para Lotto (Lotería de Nueva Zelanda) por la agencia DDB. Quiero ese velero, ese perro, esa suerte loterística, y un poquito mejor de suerte climática nomás.

Y ya que estamos en clima de veleros, tormentas, e imágenes tristes, hagamos nuestro duelo (un duelo de hace 2 meses que nunca hicimos acá) por el Proyecto Shamrock, que tristemente llegó a su fin. El Shamrock era el velero de nuestro querido Burro (de Hernán, ¿te acordás?), y ahora naufraga por el océano con roturas en el timón (el barco, no el Burro).

Que en las olas descanse…