House of Cards: La espectacular revelación de Netflix

House of Cards

Me aguanté las ganas de ya salir a recomendarla después de haber visto dos capítulos, me vi toda la primer temporada, la dejé decantar un poco para no sentir que era la excitación del momento, y vengo ahora sí a decir que House of Cards es BUENÍSIMA.

Para el que todavía no leyó nada, House of Cards es centralmente una serie no de política, sino de lo que hay atrás de la política, en todas partes del mundo. Una serie de imagen, de relaciones públicas, de marketing, de estrategia, de medios, de campañas, de encuestas, de todo un poco.

Está protagonizada por Kevin Spacey (y su muy buen recurso de “hablarle a la cámara” por momentos), Kate Mara (ésta es la chica con la que nos querríamos casar en la serie), Michael Kelly (que aunque tiene un poco de cara de Larreta, hace un muy buen papel), Robin Wright (con su peor corte de pelo de la historia), y varios más.

House of Cards - Zoe Barnes

Se estrenó en Febrero y ya es uno de los grandes éxitos de Netflix. De hecho, aunque todavía tiene pocos votos, en IMDB ya tiene 9/10 puntos, que no es para nada poca cosa. Pero House of Cards tiene dos puntos interesantes en la parte “técnica” o en el “cómo la ves”, que son fundamentales:

  • Punto 1: Se emite sólo por Netflix, porque fue producida por Netflix. Lo que implica que tenés que pagar una cuenta, pero también implica que la ves al toque, sin necesidad de esperarla mil años, de bajarla, ni nada, y con una calidad HD espectacular.
  • Punto 2 (GLORIOSO punto 2): Tiró toda su primer temporada el mismo día del estreno. No es uno por semana y esperar mil años con la intriga hasta el próximo capítulo.
  • Punto 3 (a futuro): La serie fue grabada en 4K, que es como multiplicar por un montón todo lo que viste de HD hasta ahora. Ahora no se emite en esa resolución, pero a futuro (fines de 2013 o 2014) la idea es hacerlo.

Además, claro, la serie es visualmente espectacular. Y en lo que es su contenido es atrapante, intrigante, da buenos giros inesperados, y te va a gustar, incluso aunque no te guste la política. Así como “The Walking Dead es una serie de zombies, pero no“, House of Cards es una serie de política, pero tampoco. No como te la imaginás.

Podés verla si no mirás todos los días el noticiero o si nunca escuchaste un discurso de ningún político completo (aunque cada tanto hacelo, como para saber de qué va el mundo, ¿no? :P ). Y lo más probable es que te guste mucho.

Trailer de House of Cards

Para muestra basta un trailer (subtitulado en español):

Y la infaltable “foto de serie con todos a medio perfil”

House of Cards, la serie de Netflix

No me quiero meter en cosas técnicas que no conozco del todo para no sonar snob con eso de que “el guión es un poco sarasa“, “me molesta la continuidad de los planos largos tendiendo a la sarasa“, o “el desarrollo de los papeles está muy cuidado” y qué se yo. Pero en palabras claras: La serie me voló la peluca.

La primer temporada tiene 13 capítulos que se pueden ver en Netflix. En Netflix con la tarjeta de crédito pagás 8 dólares mensuales y podés ver todas las películas y series que hay a disposición. Hay una buena cantidad de las dos cosas, aunque casi ningún contenido de los últimos dos años (con excepciones como “Juegos del Hambre” y algunas cosas así). Casi todo más viejo.

A mi igualmente me sirvió mucho para ver Mad Men, Prison Break, me va a servir para Breaking Bad, Dexter, y etc. Carga al toque y con un HD que te vuela el sombrero, así que no está mal. Pero Netflix es un tema aparte.

La segunda temporada de House of Cards también va a tener 13 capítulos y recién se está realizando, así que falta un tiempito para que salga a la vida. Mientras tanto nos podemos entretener con la vuelta de Mad Men, y esas cosas trascendentales para la vida. :P

House of Cardinals: Parodia de House of Cards

Y ya que estamos hablando del tema (de la serie en el post y del papa todo el día en la vida real), para no tirarlo en un post aparte descolgado, he aquí una parodia de House of Cards que me encontré dando vueltas por ahí (¡y que tiene sentido sólo si viste algo de la serie!): House of Cardinals.

Va a ser tan lindo hacer un puente (en Argentina)

Va a ser tan lindo hacer un puente (en la política argentina)

Ultimamente la política en Argentina está bastante complicada. Estamos todos muy metidos e interesados, pero pensamos muy diferente entre nosotros. Y está tan difícil encontrar la objetividad y la verdad entre tanto manipuleo de noticias de parte de los medios (de un lado y del otro, como en todo el mundo), que se complica todavía más esa diferencia de opinión.

Para colmo, como regla general:

  • Todos creemos que el otro piensa lo que piensa porque está enceguecido, engañado, o fanatizado.
  • Todos creemos que somos iluminados de la verdad y el resto o es ignorante, o es fanático, o es un garca que sólo defiende sus intereses (sí: hay ignorantes, hay fanáticos, y vaya si hay garcas, pero no creo que sean la regla general).
  • Todos creemos que las cosas que sabemos nosotros son válidas porque vienen de fuente confiable (diarios, revistas, noticieros, políticos, o “protagonistas”), y que el resto no sabe nada porque lee Clarín o mira 678. Como si no fueran todas nuestras fuentes (sobre todo aquellas dos, pero también TODAS las demás) grandes vaivénes de dinero y de poder.
  • Todos creemos que a las marchas de un lado van todos “por el chori y por la coca”, y del otro lado que van todos porque el Grupo Clarín los manipula.
  • TODOS, lo notemos o no, partimos de la premisa de que los otros son todos iguales: unos idiotas (porque los obliga La Campora o Clarín, no como a nosotros, grandes librepensadores).

Y como los otros son todos iguales, generalizamos (dije 8 veces “TODOS” para describir situaciones que no creo que afecten al 100%) y vamos a responderle a todos con el mismo “cassette”, y con la bronca que traíamos de antes. Por ahí discutí con un idiota kirchnerista, me quedé con la vena, y cuando mi abuela me diga que está lindo el vestidito que se puso Cristina la voy a reputear por Ultra-Kirchnerista (¡y ni hablar si me llega a defender la Asignación Universal por Hijo! ¡Muerte a la anciana!).

O discutí con un hijo del vecino que repite como lorito lo que dice TN, y cuando mi compañero del laburo (tipazo él) me venga a decir que le parece sospechoso todo lo que envuelve a Amado Boudou, lo re puteo por gorila golpista oligofrénico, ex-novio de la infancia de Cecilia Pando. Porque venimos acumulando mochilas de bronca, odio, y confrontación.

Pero hoy propongo hacer un puente.

Un puente por definición es una construcción que se usa para superar un obstáculo, y que une dos lados extremos. O sea: Algo que intencionalmente se construye, se arma con esfuerzo, para superar cualquier cosa que divida un lado del otro.

En política es difícil ésto de hacer un puente que busque una reconciliación con TODAS las partes que se encuentran del otro lado, simplemente porque muchas de las voces que están allá defienden cosas contra las que me opongo completamente, al margen de lo político, y directamente como ser humano.

No importa de qué lado esté, no me puedo amigar con el que todavía hoy minimiza, justifica o hasta niega una dictadura en la que se torturó y asesinó a muchísima gente. Pero no es eso todo lo que hay del otro lado. Eso es sólo una parte, un pequeño porcentaje.

De los dos lados (el “oficialista”, en el que incluyo generalizando a todo el que esté mayormente de acuerdo con lo que propone éste gobierno, y el “opositor”, en el que incluyo a todo el que esté mayormente en contra), hay:

  • Representantes corruptos.
  • Gente violenta (descerebrados que físicamente le pegan trompadas a los noteros u otros que por algún ataque personal salen a decir en TV “que se metan las cacerolas en el orto”).
  • Gente intolerante.
  • Gente que persigue la plata y el poder a costa de lo que sea.
  • Medios que muestran la información que les conviene.
  • Gente que discute o va a manifestaciones sin saber mucho de lo que habla.
  • Gente que se contradice. Gente que resta.
  • Tías que reenvían cadenas de mails políticos llenos de odio sin chequear los datos o hasta sin leerlos.
  • Y en los dos lados hay también malas personas.

Pero también hay buena gente.

Si nuestros gobernantes no tienen la madurez, la oportunidad, el espacio, la humildad, o lo que sea que haga falta para tender un puente sincero entre un lado y el otro (no un puente discursivo y oportunista, uno de verdad), empecemos nosotros. Si ellos responden a nuestro voto, ellos tienen que ir para donde nosotros decidamos, no al revés. Así que decidamos hacer un puente que nos una.

Incluso reconciliando un lado con el otro, no vamos a estar siempre de acuerdo en todo, pero vamos a llegar a un clima en el que se respeta al otro por su manera de pensar. En el que no se lo trata (ni inconscientemente) como un idiota, sino como un ser humano igual que yo, que por algún motivo entiende las cosas de otra manera.

Los que buscamos cosas opuestas vamos a seguir buscando cosas opuestas, pero vamos a entender que para eso existe la democracia. Hay un conjunto de reglas básicas para todos (matar nunca va a estar bien, por ejemplo), y en base a eso alguien que representa mi manera de pensar se postula, votamos, y la mayoría decide quién gana en base a cuáles son los temas en los que más le importa hacer foco al mayor porcentaje de gente.

Si mi candidato no ganó, no hago la plancha. Sigo construyendo el país y su democracia. Aunque no necesariamente aceptando todo. Seguiré reclamando si es necesario, caceroleando llegado el caso, pero siempre entendiendo que aunque nunca va a haber un gobierno que contente a todos, ahora le toca al otro (sea el otro Macri, Cristina, u Obama), y eso se respeta, porque así funciona la democracia.

Va a seguir habiendo partidos, diferentes opiniones, y conflictos, pero nos vamos a escuchar un poco más, a respetar un poco más, a dejar de perjudicar intencionalmente y empezar a sacar al país adelante de la única manera que conozco:

Tirando todos para el mismo lado.

¡Va a ser tan lindo hacer un puente!

The Newsroom (La Redacción): la nueva serie de HBO

The Newsroom, la nueva serie de HBO“The Newsroom” (La Redacción) es la nueva serie de HBO creada por Aaron Sorkin (que al menos yo ubico de The Social Network y Moneyball, The West Wing nunca la vi).

Un canal de noticias 24 hs tiene a un conductor respetadisimo por su diplomacia y objetividad, que un día no se aguanta más las cosas como son y pareciera arruinar su carrera cuando empieza a decir lo que piensa de las cosas sin filtro. No los pierde por dar información falsa o incorrecta (de hecho, pareciera todo lo contrario), sino porque no opina lo mismo que la mayoría, que los grandes medios, o que “lo que está bien pensar”. Una idea más actual que nunca, como si de la vida real se tratara.

Es un drama protagonizado por Jeff Daniels, que tiene a Olivia Munn como “particularidad” y a Jane Fonda como CEO del canal de noticias. Se estrena el próximo 24 de Junio de 2012 y por el momento tendría 10 capítulos.

Ahora, ya que estamos hablando de series nuevas que puede que garpen porque están basadas en una buena idea… Yo sigo esperando los subtítulos en español de The Pitch, el “reality” de agencias de publicidad. Creo que a ésta altura me hubiera convenido ponerme a aprender en algún lugar o dar una vuelta por el mundo para aprenderlo viajando. :P

Yo vi el trailer en Conectados, de La Nación. Y la ilustración en The New Yorker.

Solá

Solá

Gracias internet por tanta magia. Perdón a los que leen desde otro país (explico: Solá).

10 maneras de manipular las noticias

10 estrategias de manipulacion mediatica

Estamos en un momento del mundo en el que recibimos mucha información de todos lados y, por una cuestión lógica, dependemos de esa información para creer o descreer ciertas cuestiones, tomar o dejar de tomar ciertas posturas, confiar o dejar de confiar en ciertas personas u organizaciones, y demás. Entonces está claro que quien maneja los medios o sus contenidos, puede manejar gran parte de las opiniones.

Sin entrarnos en bandos u opiniones políticas, está bueno tener en cuenta eso a la hora de leer los diarios o ver los canales de noticias, y está bueno ver incluso de manera gráfica éstas 10 estrategias de manipulación mediática, según Noam Chomsky del MIT (que tiene un aire al “Feinmann bueno”), hechas infografía.

10 maneras de manejar las noticias para hacernos pensar lo que algún interés del otro lado quiera que pensemos. 10 maneras de cambiar una verdad (en el mejor de los casos una verdad) para hacernos tomar cierta postura en algunos temas, con algunas personas, o con algunas decisiones. O hasta 10 maneras de “mentir y que algo quede”. :P

Yo lo vi en Facebook, aunque desconozco el autor de la parte gráfica.

La revolución silenciosa de Islandia

La revolucion silenciosa de Islandia

Aunque “la política no te importe”, mi consejo es que leas todo lo que puedas de “La Revolución Silenciosa de Islandia“. En resumen: La gente se cansó de que la engañen y le roben los gobernantes corruptos y las grandes empresas y, por las buenas, dio vuelta la realidad del país en 3 años. Es la revolución que inspiró a los Indignados y los “Occupy’s” del mundo.

Podés ver el gran documental de TeleSur, leer ésta nota a Birgitta Jónsdóttir, un resumen de los hechos al final, o leer el post (traté de explicar lo que entendí lo mejor que pude). :)

Power to the people IslandiaAsí es la historia de la revolución de Islandia, que en medio de la gigante crisis local, europea e internacional, en lugar de salvar a los bancos los dejó caer, en lugar de sólo gritar “que se vayan todos” removió a todos los miembros del gobierno en bloque, en lugar de recurrir a la violencia recurrió a la inteligencia, y en lugar de sentarse a no creer en la política, y decir que son todos corruptos, salió a la calle y creó una nueva constitución, redactada por los ciudadanos.

Dejaron de lado los programas del FMI, se negaron a pagar la deuda que ellos (ciudadanos) no provocaron, una vez desplomados nacionalizaron a los bancos, crearon en algunas semanas un partido de ciudadanos, crearon gracias a internet una plataforma de democracia directa primero en Reykjavyk y después en todo Islandia (en una web llamada BetterReyjavyk los ciudadanos dejan sus pedidos de mejoras y el Ayuntamiento está obligado a analizar las 5 más votadas y dar soluciones mensualmente), ya superaron la peor parte de la crisis (en la que Europa y EEUU siguen metidísimos) y se proyecta que durante 2013 su economía va a crecer el triple que lo que se proyecta que crezca la “Zona Euro”.

En ésta revolución silenciosa de Islandia, los culpables de la crisis están siendo juzgados uno por uno (desde los banqueros y grandes empresarios, hasta el ex-primer ministro, que hoy fue absuelto de culpas), el pueblo reclamó en paz y sin odios, pero saliendo a la calle. El pueblo se hizo cargo, buscó soluciones y no sólo culpables (de hecho, primero se buscaron soluciones, después se juzgó a los culpables), y entendió que al país no lo hacen los gobernantes.

Otra vez: a los grandes negocios, los grandes fraudes, y las grandes políticas de vaciamiento, no las sostienen o las propagan solamente algunos gobernantes y banqueros corruptos, sino también (y muchas veces sobre todo) grandes empresas relacionadas que sacan una parte y que (de casualidad seguro) suelen manejar gran parte de los medios de comunicación. Por eso no suena raro que la mayoría de nosotros no sepamos mucho de ésto (o que lo sepamos por alguna imagen o página en Facebook, Twitter, o algunos blogs).

En el blog “En positivo” hay una muy buena entrevista a una de las activistas de Islandia (también portavoz de Wikileaks y ahora parlamentaria). Se llama Birgitta Jónsdóttir, nació en Reykjavyk, y dice cosas muy interesantes.

El “resumen por fechas” de la revolución de Islandia yo lo vi en Facebook y sería el siguiente:

2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.

2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.

Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.

2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010, el Presidente se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.

En marzo se celebra el referéndum y la opcion al “NO al pago de la deuda” arrasa con un 93% de los votos.

A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.

En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva Constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la Constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano.

Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comienza su trabajo en febrero de 2011 para presentar un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebran por todo el país. Debe ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa:
-dimisión de todo un gobierno en bloque,
-nacionalización de la banca,
-referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales,
-encarcelación de responsables de la crisis y
-reescritura de la constitución por los ciudadanos.

Está muy interesante para seguir buscando y leyendo (basta con algunas búsquedas en Google, en español o en inglés el que sepa leerlo).

Si te quejás de los políticos y las crisis, pero tampoco te interesa informarte de una revolución como ésta, me animo a decir que te merecés esas crisis y esos políticos. :P