Uno se pasa la vida buscando pareja. Su otra mitad, su contraparte ideal, la dupla que lo acompañe a caminar los caminos de la vida.
Y bueno, ahora con la Promo Dupla Sabor Frutilla de Tic Tac, esa búsqueda encima tiene premio: Además de encontrar al amor de tu vida (!), te podés ganar un iPad participando en Twitter y Facebook.
La cosa es así: Tic Tac lanzó su nuevo gusto “Dupla Sabor Frutilla”, y para presentarlo en sociedad largó esta promo que tiene 100 iPads de premio. Lo que hay que hacer es claro:

En cada cajita de Tic Tac (no importa el sabor) hay un código que tenés que ingresar en la web de Tic Tac Argentina. La web te va a devolver un código del tipo “ACIDO4060″ o “DULCE4348″, y lo que tenés que lograr es encontrar a tu dupla. Si te tocó “ACIDO4060″, tendrías que buscar a quien tiene “DULCE4060″, y etc.
Para encontrar a tu dupla podés usar Twitter, Facebook, tu blog, estar atento a los banners en otras webs y blogs, o lo que quieras. Podés poner tu código (o el código que buscás) en el buscador, en Twitter especialmente podés contar tu código o buscar el del otro con el hashtag #TicTacDuplaFrutilla, podés seguir a la página de Tic Tac Argentina en Facebook o usar las maneras que se te ocurran.
Una vez que encontrás a tu dupla, confirmala en la web de Tic Tac, guardá la cajita y ya estás participando por el sorteo de los 100 iPads. Es fácil, no cuesta nada, es divertido… y hasta puede que ayude en la titánica tarea de buscar “la dupla de tu vida”.
Hace unos días Microsoft presentó “Surface“, una tablet un poquito más grande de pantalla que el iPad que promete de hecho ser “el iPad de Microsoft“, o hasta peor todavía, “el iPad killer” (de los creadores de Zune, el “iPod killer” que terminó desapareciendo en Octubre de 2011).
No me cierra del todo ésta cuestión de comprar un iPad (o cualquier tablet) para después comprarle todos los complementos que (encima resultando más caros) terminan armando una misma MacBook/Notebook. Así y todo, “Brydge” me parece una de las mejores soluciones que vi para eso en bastante tiempo.

Al primero que me diga que “no es lo mismo que un Ukelele”, golpe en la nuca por nabo. Nada sobre ésta tierra es igual de espectacular que un Ukelele real. Ni siquiera la Coca-Cola.