¿Qué es para vos la libertad? ¡Escribí tu propio guión!

¿Qué es para vos la libertad?

En medio de una reflexión sobre la vida (qué quiero hacer, qué me apasiona, qué disfruto, de esas reflexiones que hay que volver a hacer cada tanto) me encontré una charla de TEDx llamada “Sell your crap. Pay your debt. Do what you love” (“Vendé tu basura, pagá tus deudas, y hacé lo que amás”, está abajo de todo pero en inglés y sin subtítulos).

En una parte el speaker (¡qué cool, speaker!) dice algo como esto:

¿Qué significa la libertad para vos? Si no estás dispuesto a contestar esta pregunta por tus propios medios, siempre va a haber alguien listo para contestarla por vos: Una empresa, una persona, tus padres, o hasta la sociedad en general. Y un día te despertás y te das cuenta de que viviste la vida siguiendo el guión de otro”.

Viviste respondiendo a un estándar, a lo que “tenías” que hacer. Según tu edad, tu sexo, tu generación, tus familiares, o hasta según tus amigos más cercanos… Todos tienen un guión de cosas que “se supone que deberías estar viviendo”.

Y algunos lo suelen reflejar en preguntas claras: Al primer “¿Ya sabés qué vas a ser cuando seas grande?”, se le van sumando “¿Qué carrera vas a estudiar?”, “¿Para cuándo presentás un/a novio/a?”,  “¿Ya están pensando en el casamiento?”, “¿Y los hijos para cuándo?”. Preguntas inocentes pero que te van marcando el camino que SE SUPONE que deberías estar tomando en este momento de tu vida. Ya deberías estar decidiendo eso, haciendo esto otro, o teniendo esta otra cosa más.

A esta edad deberías estar estudiando una carrera, deberías estar en pareja, teniendo hijos, o hasta en esta edad “deberías estar disfrutando la vida”, de joda, no deberías estar un Sábado a la noche sólo, en tu casa, tranquilo, y mirando una película. De una lado y del otro, todas cosas que “deberías” estar haciendo. Como una imposición, un deber, un mandato.

Y es recién cuando te volvés a plantear esa pregunta que rompés con ese “mandato de la sociedad”: ¿Qué es para vos la libertad? ¿Qué significa para vos ser libre? ¿Si pudieras escribir vos mismo el guión de tu vida, qué te gustaría escribir? ¿Serías feliz con esa persona? ¿Serías feliz estudiando? ¿Con un hijo? ¿Sóla mirando una película en tu casa? ¿De viaje por el mundo? ¿Viviendo en otra ciudad?

Recién cuando te planteás eso, dejás de vivir tu vida como un actor que vive a contrato, y empezás a vivirla como el propio director y protagonista.

Y ahí pasás a ser como esos tipos de Hollywood que crean una película en la que el protagonista se casa con la chica ideal, tiene el trabajo ideal, viaja por el mundo, es super feliz… y a la hora de elegir el reparto, se eligen a ellos mismos como protagonistas. ¡Una idea genial! ¡Yo la creé a mi medida y la protagonizo yo, porque me la banco! ¡Un GRAN ejemplo a imitar para elegir cómo vivir la vida de ahora en más!

Una vez que decidís vivir la vida así, siendo director y protagonista, podés equivocarte, te puede salir bien o mal, se pueden cumplir todos los sueños que tenías, o sólo algunos. Pero tenés la tranquilidad de que, salga como salga, el que estaba escribiendo el guión de tu vida eras vos.

Empezá a pensar en esa dirección: ¿Qué es para vos la libertad? ¿Qué significaría para vos ser libre? Empezá a dar pasos en dirección a esa libertad. Como cuando empezás a escribir, cuando tenés una hoja en blanco y un mundo de posibilidades por delante, empezá a escribir el guión de tu propia vida. Vos.

Está bien si coincide con los guiones típicos de siempre (estudiar, trabajar, ponerse de novio, casarse, tener un hijo, seguir trabajando, por ahí tener otro, seguir trabajando, jubilarte, morir, y en el medio haber tenido algún que otro momento de satisfacción). No hay nada malo en ese guión. Lo malo sería que no lo hayas elegido vos. Que te lo hayan impuesto, que lo hayas elegido porque “se suponía que a esta edad…”, o que ni siquiera te hayas planteado si te gustaba o no.

Tarde o temprano, casi seguro y si vos lo elegís así, tu guión se vaya a cruzar con el de otra persona. Buscá que esa persona le aporte creatividad a tu guión. Que lo revolucione, que sume, que multiplique sueños. Que no lo acapare, que no lo achate, que no lo achanche, que no lo “mediocrice”. ¡Que complemente tus sueños y objetivos! ¡Que te complemente a vos!

Y ya que estás, dejá de basar tu identidad en lo que tenés, o en lo que comprás, y empezá a basarla en lo que querés ser, en las experiencias que querés vivir. A partir de cierta cantidad básica de dinero (casi seguro menor a la que te imaginás), conviene siempre más ser rico en experiencias que en posesiones. Porque las cosas que realmente valen de la vida (el amor, la felicidad, la amistad, el placer, el disfrute, la creatividad, y hasta la vida misma) no se pueden comprar. Se ganan y punto.

Y encima las deudas que contraigas para pagar esas cosas que (supuestamente) te van a hacer sentir mejor, te van a sacar la flexibilidad de trabajar de lo que querés, de viajar cuando querés, y de gastar en las experiencias que querés vivir el resto de tu vida.

Así que puede estar bueno volver a parar la pelota hoy, pensar si lo que estás viviendo te hace feliz, si lo decidiste vos, si coincide con lo que soñás, y si te hace levantar de la cama feliz, vivir los Lunes feliz, o te hace agradecer al cielo porque estás vivo, a cada momento del día…

Si querés completar un poco la idea del principio, ésta es la charla completa que escuché yo y que me sirvió refrescar (aunque de nuevo, está en inglés y sin subtítulos, no la encontré en español):

Cómo (realmente) cumplir tus sueños, según Shonda Rhimes

Shonda Rhimes, Scandal y Grey's Anatomy

Este no es un discurso de autoayuda, sino un pequeño gran consejo de Shonda Rhimes. Suenan muy parecido (el sermón de autoayuda y el consejo), pero el mismo texto hace entender la diferencia. Si no sabés qué es lo que querés en y de la vida, qué es lo que te apasiona, para qué lado deberías mover todo lo que sos, por ahí te venga bien leerlo. Y si lo sabés y lo estás soñando hace mucho, también te va a venir genial.

Primero: Shonda Rhimes es guionista, directora, y productora de grandes series como “Scandal“, “Grey’s Anatomy“, y la nueva “How to Get Away with Murder” (¿alguien la vio? ¿es buena?). Siendo la cabeza de su factoría de éxitos, su productora “Shondaland”, es una de las guionistas más poderosas de la TV estadounidense actualmente.

En su discurso frente a los graduados de la Universidad de Dartmouth, habló de los sueños y de cómo ella (que se considera una mujer exitosa, con una vida que no cambiaría por la de nadie) llegó a cumplir (o no) los propios.

El discurso completo está en un inglés fácil y entendible, y se puede ver y leer en la web de Vulture. Mi hermana me lo pasó hace 3 MESES Y MEDIO, y recién hoy me tomé el tiempo. Así que me siento autorizado para decir que recomiendo leerlo aunque por el largo el impulso sea posponerlo.

Y como motivación de largada, la primera parte, la apertura de ese discurso largo, fue pasada a ilustración en el genial blog Zen Pencils. Se puede ver abajo. Pero antes algunos de mis subrayados:

Dejá la parte de SOÑAR todo el tiempo y ponete a HACER. No importa y no es necesario que sepas de antemano todo el plan de ruta. Importa que arranques, que hagas, que busques. Que estés abierto a probar cosas nuevas y aprovechar las oportunidades que aparezcan en el camino.

Dejá de perseguir la vida perfecta, el momento perfecto, el trabajo perfecto, y las situaciones ideales de entrada. ¿Soñás con algo? Empezá a buscarlo. Empezá a moverte. Dejá la cosa romántica de soñar todo el tiempo. Empezá a hacer de una bendita vez.

– Desliza también (en de la parte “poop” del discurso) la idea de que dejes de darle bola a las expectativas y opiniones que los demás tienen sobre tu vida. Cortala con el “qué van a decir”, “qué van a pensar”, “qué tendría que hacer” (¿según quién?), “qué se espera que haga”. Analizá, pensá, buscá, soñá, pero hacé. VOS.

Invito de nuevo a todos a leerlo completo para recordarme que en ese resumen me faltó algo clave, para sacar alguna conclusión extra, o simplemente para cambiar hoy el clima y la mentalidad con la que nos movemos por la semana.

Abajo dejo el dibujo del australiano Gavin Aung Than (de Zen Pencils), y más arriba está el link al discurso en inglés para el que quiera leerlo completo. :) [Leer más…]

Lo “seguro” también puede fallar

Por medio del blog, una persona llamada Nicolás (es lo único que sé de su vida) me dejó el link a este video. Es un pedacito de un minuto de un discurso de Jim Carrey en la Universidad Maharishi. Y sí, el amo de todos los discursos en universidades es el de Steve Jobs en Stanford, y ese es imbatible. Punto. Pero este pequeño fragmento de Jim Carrey tira una idea central, un consejo, que está bueno recordar cada tanto: Démonos la chance de perseguir lo que amamos hacer.

Sí, siguiendo lo que uno ama se puede fallar (ya lo dijo Tusam). Pero siguiendo lo “seguro” también se puede fallar. Y si hay que elegir en cuál de las dos fallar, yo prefiero haber gastado todos mis cartuchos en seguir los sueños que amo antes que gastarlos en seguir cosas que no me enamoran pero son “seguras”, “más estables”, o la que sea la excusa “coherente” de turno.

Hoy, y aprovechando el pensamiento que me hizo tener Nicolás, hagamos que nos importe un poco menos lo que digan los demás, lo que se supone que tenemos que hacer, o lo que es más fácil o seguro. Animémonos a perseguir esas cosas que soñamos, en todas las áreas de la vida. No las que soñaron otros, ni las que “tendríamos que soñar en esta etapa de la vida”. Las que queramos soñar nosotros, viejo. :)

Vivió en la calle 35 años y hoy publicó su libro: “El Condicionado”

Vivió en la calle 35 años y escribió su libro: "El Condicionado"

Su nombre es Raimundo Arruda Sobrinho y vivió en las calles de San Pablo, Brasil, durante 35 años. En ese tiempo, además de vivir en una especie de boulevard que llamaba “La Isla”, vestir una bolsa de consorcio como atuendo, y cosechar largas rastas y barba, no dejó pasar un día sin escribir algunas líneas de poesía. Su historia es esta:

Por ahí por las limitaciones de su situación, en ese momento era un poco una locura mantener su sueño de publicar un libro con sus poemas. Estaba limitado, restringido… condicionado. Pero escribir era su pasión, lo que lo mantenía de buen ánimo todos los días. Así que lo siguió haciendo.

Un día se cruzó a Shalla Monteiro, una chica cualquiera que le habló, lo escuchó, y decidió que tenía que hacer algo con ese sueño. Esa acción que tomó fue crearle una página de Facebook. La llamó simplemente “El Condicionado“, ya que así firmó él mismo cuando le dió su primer poema en mano.

El hombre se empezó a hacer conocido en Facebook, la gente empezó a llevarle ropa, comida, regalos, a pasar a saludarlo, a conocerlo, y demás. Hasta que, gracias a la red social que nos tiene a varios entre sus filas, apareció un hermano que no veía hace 57 años. Gracias a la difusión de Shalla, a la red social como herramienta, y al reconocimiento y acción de ese hermano que apareció, hoy Raimundo vive en una casa, con su familia, y pudo publicar el libro que tanto soñó.

Así se convirtió en una de las “Facebook Stories” de Brasil, pero así sobre todo, transmite una genial historia de sueños y esperanza que cada tanto está bueno escuchar. Y de paso prestarle un poco de atención a ver si por ósmosis se nos pega un poco eso de actuar (aunque sea con lo poco que tenemos) para crear un mundo mejor. :)

Vidas virtuales: ¿Cómo vivir una vida mejor que la vida real?

Vidas virtuales vs. Vidas reales¿Te imaginás vivir esa vida de película que siempre soñaste? Playas paradisíacas, suites de lujo con vista al mar, palmeras, tragos, fiestas, la pareja ideal, el yate, el agua cristalina, el relax, la aventura… Todos esos sueños de la vida cumplidos en un momento, toda esa vida que siempre quisiste pero nunca te animaste a salir a buscar con la suficiente fuerza…

Hoy la podés vivir con este casco de vida virtual, experiencias, interacciones, amistades, relaciones, aventuras, y viajes “reales”, todos hechos por computadora (¿alguien dijo “Facebook”?). O en realidad no podés vivirlas. Pero es casi lo mismo… ¿no?

Hoy brindemos para no olvidarnos que la vida real está ahí afuera, y que si realmente queremos vivir la vida que soñamos, no va a quedar otra que salir a buscarla. Arranquemos con esos sueños, ajustemos mejor el trabajo que ya venimos haciendo, pongamosle un poco más de fuerza, y no bajemos los brazos, que si nos seguimos moviendo, la vida que soñamos está cada vez más cerca. :)

Donde empiezan las grandes ideas

Lo genial de esta publicidad de Dell llamada “Beginnings” (“Comienzos”) es primero notar que varios de los grandes productos o servicios que usamos hoy en día en todo el mundo, empezaron en lugares normales como los que la mayoría de nosotros transitamos a diario.

Trip Advisor, Skype, Dropbox, Shazam, o la misma Dell entre otras, naciendo en el típico garage de casa, una habitación común y corriente, una oficina sin tecnología de avanzada, una cafetería, o hasta un bus de larga distancia.

Y nosotros casi siempre esperamos “estar listos”, “tener todo lo necesario”, o “que llegue el momento indicado para empezar un proyecto, llevar a cabo una idea, o para al fin empezar a caminar para el lado de un sueño.

En su momento vimos de dónde vienen las grandes ideas y en qué momentos aparecen esas ideas en nuestra vida. Y es genial ver una vez más que, como en su momento dijo Steve Jobs: tu mundo está hecho de gente como vos. Todas las cosas que te rodean y que hoy considerás una genialidad indispensable en tu vida, fueron creadas por gente igual que vos. No por aliens con más capacidad para concretar sueños, ni super-humanos perfectos. Sini por gente que también tiene fiaca, debilidades, ganas de largar todo, y las mismas 24 hs que todos los demás.

Pero son gente que abrazó una idea, y que tuvo la valentía de llevarla adelante. De no callar la pasión con la costumbre, ni dejarse ganar por la rutina, el aburrimiento, o lo que todos los demás estaban diciendo o haciendo en ese momento. Gente que encontró su pasión y decidió dejar tiempo, esfuerzo, dinero, y lo que fuera necesario para llevar esas ideas a buen puerto.

No empezaron necesariamente con computadoras de miles de dólares, ni con un penthouse en Nueva York o una cabaña que da a las playas de Hawaii. Empezaron con lo que tenían, en donde estaban. Dejaron de posponer, de quejarse, de poner excusas, de ver pasar ideas o decir “estaría genial hacer x cosa”… y empezaron a vivir esas ideas.

Lejos de idealizar o de poner en papel de héroes a cualquiera de estos tipos, el objetivo es justamente el contrario: Son personas normales, con ideas normales, pero llevadas a la realidad. Y lejos de querer inventar el próximo Google, yo por lo menos quiero empezar hoy a cumplir mi próximo sueño. A llevar esas ideas mías a la realidad. Así que si me permiten, voy a empezar ahora. El que quiera, está invitado a hacer lo propio. :)