A buscar el partido

No conozco lugares en los que, como en las películas yanquis, den “galletas de la suerte”, cosa que uno lea y (por más que no crea), se divierta con lo que dice. Pero así y todo hoy una “galletita de la suerte” me sorprendió en Facebook. Decía así:

O lo que en español es algo así como…

«No vas a encontrar eso a menos que lo salgas a buscar.»

Y la frase puede aplicar para todo (que de hecho esa es la gracia de la “galletita de la suerte”). Para un trabajo, para un sueño, para una pareja, para un equipo de fútbol, para un juego, o para la gran mayoría de las cosas que se te ocurre poner como ejemplo.

Seguro que alguna vez, sin salir a buscarlo, te va a caer ese “algo” en la cabeza, pero por un lado, esas veces son las que menos, y por otro, el placer de haber salido a buscarlo y conseguirlo por méritos propios más que por “casualidad”, tiene un gusto MUCHO mejor.

Futbolísticamente hablando (que así es como se entienden mejor la cosas de la vida) si uno quiere vivir lo que sueña, hay que empezar a dejar de cuidar el empate y salir a buscar el partido. Los resultados (y creemelo, que lo dice un hincha de Racing) no vienen tirandose a cuidar lo que uno ya tiene. Vienen saliendo a buscar más goles.

Que sacando el equipo para adelante te pueden hacer goles seguro, pero salvo que tengas algún método mágico para hacer goles colgado de tu propio travesaño, te veo complicado para ganar.

Así que será cuestión de salir a buscar el partido nomás. “¡Y saque si quiere ganar!”.

Every man for himself

El título de “Every man for himself” además de ser el título del post, el de un buen disco de Hoobastank, y el de un muy buen capítulo de Lost, quiere decir “Cada uno por su cuenta” (o más bien “cada hombre”) y es una sensación que cada tanto me disgusta pero al mismo tiempo me gusta sentir.

Hace un tiempo la sentí de nuevo en un par de situaciones importantes, y siempre me hizo sentir esos dos sentimientos cruzados.

Me disgusta

Me disgusta porque no descubro nada cuando digo que no está bueno sentir que uno quedó “a la deriva”, que perdió ciertas compañías, o mismo ciertas bases sobre las que apoyarse.

Me disgusta porque perder bases o “procedimientos conocidos” me hace dudar.

Me disgusta también porque quedar a la deriva cuando uno estaba acompañado a veces (que no siempre) también quiere decir perder una amistad o un buen compañerismo.

Pero…

Pero decía que no todo es malo. O lo mismo: puede que nada de lo malo sea malo, si lo miro con cierto “buen ojo”. Así que me gusta.

Me gusta

Me gusta porque siempre y cuando yo haya hecho lo posible por estar “en paz con todos” (como dice la Biblia), sé que las personas que pierdo las pierdo por cuestiones ajenas a mis decisiones, y sé que de alguna manera es lo mejor que me podía pasar.

Me gusta porque tener ciertas bases o procedimientos tan marcados me hace a veces actuar casi por inercia, cosa que como decíamos hace unos días, no me sirve.

Me gusta porque (y ésto anotalo) entiendo que quedarse en bolas es la mejor manera de empezar a vestirse de nuevo. Y a hacerlo bien y, justamente, desde cero.

Me gusta entonces porque quedar a la deriva me hace aprender, me hace pensar, reflexionar, innovar, experimentar. Hasta diría que me sirve más para crecer quedar a la deriva que estar “cómodo y acompañado”.

Entonces sigo creyendo que casi siempre las cosas dependen del cristal con que se las mire. Y sigo creyendo que a veces es mejor estar sólo que “no-idealmente acompañado”.

Y no: ni me volví autista, ni corté un noviazgo, ni me divorcié, ni me fui de mi casa pegando un portazo.

Nomás estoy volviendo a empezar en varias cosas (y todas al mismo tiempo) “por mi cuenta”, y de paso volviendo a notar que eso siempre consume tiempo, sueño y plata (quedaba “fonéticamente” más lindo “dinero”, pero sonaba más goma también), pero también que por lo que siento que voy aprendiendo, veo que vale la pena.

Una teoría sobre los prejuicios

En realidad no es sobre los prejuicios en sí, sino sobre lo comunes que son hoy en día. Son “moneda corriente”, diría alguno que hace poco aprendió la expresión. Y mezclados con los encasillamientos son un “coctel explosivo”, diría ese mismo que pareciera que hoy está con todas las pilas puestas.

Creo tener un posible disparador de esos prejuicios. Obviamente que no sé si alcanzará a todas las personas, no sé si será EL VERDADERO Y UNICO motivo, pero puede que sea uno.

Y se me vino a la cabeza recién, recorriendo blogs. La idea era conocer blogs nuevos. Lo empecé a hacer recién viendo los “recomendados” de Google Reader.

Empecé a visitar los que me recomendaba y, con varios abiertos a la vez, iba pasando entre páginas, entre artículos, revisando, guardando, descartando y demás.

En cuestión de segundos, ¿cómo hago para guardar o descartar un blog?. Una simple cuestión de prejuicios, atentos como perros en mansión de Burns.

Cuando éste tiene un diseño que no me gusta para nada, y encima el primer post que relojeo (porque a eso no se le puede decir “leo”) no me gustó, lo descarto. Ni hablar de que revisé por arriba como mucho una página de ese blog. Solo algunos post. Por ahí el pibe había tenido una mala semana y no le salía escribir nada bueno. Y yo ya lo encasillé entre los que no me gustan.

Algunos me duran un poco más. Reviso, relojeo por arriba, miro, voy, vengo, varias páginas, varios posts al voleo. Si leo algo que no me gustó (no porque vaya contra mi opinión, sino contra mis gustos o maneras): DESCARTADO.

Y después están los que quedan. Los que sigo leyendo y que termino agregando a mi lista de feeds.

Estamos de acuerdo en que éste tipo de prejuicios no es dañino, ni tiene la misma magnitud que los que aplicamos con personas en las relaciones, pero siguen siendo prejuicios.

Es tanta la información que pasa por los ojos de alguien que está conectado a internet y se deja llevar, que con algún método tiene que seleccionar. Y ese método está basado en prejuicios.

Y pienso que lo mismo pasa con las personas, aunque -como digo- a un nivel más grave, o dañino. Es tanta la gente que conocemos a veces por día (en reuniones, trabajos, salidas, grupos de amigos, o mismo en internet, de cientos de maneras), que usamos un método implícito (“que no se ve”) para “filtrar” en qué gente me conviene invertir tiempo y en qué gente no.

Algunos por ahí tendrán más “abierto” el filtro. Dejaran pasar casi todo tipo de gente, y con el tiempo o las charlas irán viendo si invertir más tiempo o si dejan la relación ahí.

Algunos sabrán exactamente lo que están buscando y no les interesará nada que no entre en ese filtro cerrado.

Algunos dependerán de la situación. A veces cerrado y otras abierto (siempre hablando del filtro… sé que le garqué el chiste desubicado a más de uno).

Pienso que si uno se quiere seguir sorprendiendo con las personas, abrir un poco el panorama, y conocer gente, o maneras de pensar, o en fin (y que valga la redundancia) conocimientos nuevos, no debería cerrar mucho el “filtro de selección”.

Pero es una cuestión de cada uno.

Distintas mini-cosas…

La consigna del post es decir lo que se me pasa por la cabeza mientras escribo. Cada párrafo no necesariamente está relacionado con el anterior. Mientras escribo miro la tele, leo el diario, y hablo con gente por msn. Espero que no se note.

No entiendo cómo algo puede vencer en "Febrero del 2010". Osea que para mi cumpleaños (31 de enero) me lo puedo tomar, pero al otro día ya no. O no sé… porque no sé si vence el 1 de febrero o el 28. Es curioso.

Encima lo que vence en Febrero del 2010 es la pastilla de Amoxicilina que estoy tomando. Cuando vence un remedio… ¿Simplemente no cura más? ¿O me empeora la enfermedad también? Onda, yo tomaba por las dudas de que se infecte una muela por un tratamiento… y cuando tomo vencido tengo se me infecta y además tengo diarrea…

No entiendo tampoco que la Coca-Cola tenga vencimiento. Si ya de por sí es todo lo dañina para la salud que dicen, ¡no me quiero imaginar cuando esté vencida! 

La Miss Argentina dijo: "No tengo novio, por eso me considero una mujer inteligente. Me ahorro un montón de problemas." Y dejando las distancias sexistas de lado, los famosos por crear problemas donde no los hay, no somos los hombres (aunque eso no quiere decir necesariamente que la fama sea cierta). Igualmente, el sexo masculino agradecido por las declaraciones de la señorita. Hablando de vencimientos… ésta piba venció a todas las demás… (va para toda la popular que se queja de mis chistes malos).

Ésto pasa todos los días. Vivo en Monte Castro. Pero cuando al delivery le digo "Monte Castro" me dice "ah no, hasta ahí no llegamos". "Bueno, entonces traemelo a Devoto… acá a 5 cuadras de la carcel". "Ah bueno, ¿cómo es la dirección bien?". Hay una parte de nuestros barrios que es todo lo mismo. El problema es que nadie se decide bien qué es. Villa Luro, Floresta, Monte Castro, Devoto… para cada uno es lo que cada uno decide.

Puede que en cuestión de meses me arrepienta de éste comentario, pero no me gusta que las notebooks vengan cada vez más chicas. Más finas si, me parece útil y estéticamente bueno (mientras mantengan funcionalidades). Pero más chicas no me gusta, qué se yo.

No es muy difícil despertar en mí las ganas de viajar. Es como que siempre están a medio dormirse. Pero éste video de Martin caminando por San Francisco las despertó de nuevo. Es simplemente eso, un video de alguien caminando por distintos lugares de San Francisco… Y me gustan esas cosas…

Cacerolas de teflón

No voy a volver a hablar del “conflicto del campo” en Argentina en éste “post”, ni es la idea que transformemos los comentarios en una nueva discusión “Gobierno vs. Campo“.

Tampoco quiero que sea una discusión entre blancos, negros, marrones, amarillos, pobres, o ricos. Simplemente quiero que sirva para reflexionar. Que el que quiera lo tome, y el que no, lo deje. No a modo de ataque, sino a modo de reflexión.

Dejo abajo la letra de una canción de Ignacio Copani (un músico argentino e hincha de river también… aunque en el caso el dato sea irrelevante) que me llega por mail.

“El que tenga oídos para oir, que oiga”…

Cacerolas de teflón

No te oí… En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos… olvidados.

No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.

Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.

Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes…
Con valiente aroma de olla popular.

Cacerola de teflón, a los bazares,
o a sonar con los tambores militares…
Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí… Cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente… asfixiado

No te oí… Puede ser que mis orejas oigan mal,
pero nunca te he sentido en la rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, por que venga para todos.

No te oí ni te oiré porque no hay modo
De juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.

Cacerola de teflón, volvé al estante…
De los muebles de las casas elegantes
Que las cocineras te van a extrañar.

Cacerola de teflón, a los bazares
O a sonar en los conciertos liberales
Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí … En el puente de Kosteki y Santillán
No te oí por el ingenio en Tucumán
No te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados … de este lado.

No te oi… En la esquina de Rosario que estalló
cuando el angel de la bici se cayó…
Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.

Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.

Cacerola de teflón, volvé al estante…
Yo me quedo en una marcha de estudiantes
donde vos nunca supiste resonar.

Cacerola de teflón, a los bazares
O a llenarte de los más ricos manjares
Que en la calle no se suelen encontrar.
Cacerola de teflón andá a c…ocinar

Descuentos en remeras para Q!

Como hace un tiempo pasaba con "Nuestra utopía", hoy es ESTUDIO ÁFRICA (tienda online de remeras) que ofrece descuento para el que vaya referido de Que la pases lindo!.

Lo que ofrece la empresa es hacer el 15% de descuento en las compras que hagas. La idea es simplemente decir que vas de parte del blog (para que te den el descuento, no por publicidad mía). Por cualquier cosa que sea necesaria, pedís hablar con Javier (quien se contactó conmigo).

De nuevo aclaro que ésto no lo tomo como un autobombo ni como spam. A mi no me queda nada de plata por ser "intermediario"… simplemente me parece que es algo que el que quiera comprar remeras puede aprovechar.

Así que para el que le quiera dar uso, ahí está la opción.