26

Y finalmente ayer, al ritmo del video de arriba, arranqué los 26. Con 26 para el envido elegiría ir a menos, pero con 26 para la vida ya me le planto al que sea. :P

Los empecé con un corte de luz desde el 30 a las 21 hs que obligó un poco de vida rústica para empezar el nuevo año. El hecho de venir viendo The Walking Dead ayudó para vivir por un rato en un pequeño mundo de fantasías.

Me puse un sombrero tipo sheriff que hay en casa (un sombrero de paja cualquiera, pero yo me sentí sheriff como Rick), dos linternitas de esas para leer que te venden en el colectivo, velas, off, un espiral, y un CD de una banda de cumbia de la que mi querido padre hace un tiempo es el manager (sí, todo muy loco por acá en casa).

Aunque al principio fue sin luz (¡y con la rotura de un espejo!), al ritmo del tema del video de arriba empezó lo que promete ser un gran año, que también arrancó con trabajo nuevo, novia, y si Dios y Chevrolet me lo permiten, en un mes también con un auto nuevo (que ya estaré presentando por éstos pagos cuando lo tenga en la calle).

Y como si eso fuera poco, en los próximos días arranca también con un pequeño gran viajecito a Miramar con amigos. La idea (para el viaje pero sobre todo para el año que se viene) es no descuidar el blog y retomar ese clima familiar que en las vacaciones estamos relajando por las merecidas ausencias a la playa. Tanto en los posts, como en los comentarios, en Facebook o Twitter. En todos lados, como se debe. :)

Así que de yapa para seguir con la joda les regalé el feriado de mi cumpleaños de ayer. Ahora retomemos el ritmo como se debe, que el mundo no se va a seguir moviendo sólo. :P

Gracias a todos de paso por los saludos por acá, Twitter, Facebook, mail, SMS, WhatsApp, y por todas las 500.000 ocurrentes maneras de mostrar cariño en éste día particularmente copado. :) Prometo que estoy respondiendo de a poco, pero la vida sigue, hoy no es feriado y mañana me voy de viaje! Así que voy al ritmo que puedo!. :P

Me voy bailando como vine:

Vacaciones

Vacaciones en BrasilFinalmente llegó fin de año, llegaron las fiestas, las vacaciones, el verano, el calor, y para mi gracias a Dios en unas horas llega también la playa. :)

En unas horas me voy dos semanas a Brasil a pasar las fiestas con la familia. Como siempre, no tengo ninguna valija armada. Y como siempre también, en lugar de hacer eso estoy escribiendo acá. :P

Desde allá trataré de escribir cuando tenga alguna conexión a internet (no por obligación, no se me preocupen, es más por terapia y amor al arte que otra cosa), pero así y todo prefiero avisar y que el que todavía hoy espera algo a diario de éste blog, sepa que por éste merecido tiempito de vacaciones las publicaciones al menos van a estar reducidas.

Felices fiestas a todos, y que sea un tiempo de alegría, de juntarse con gente querida, de risas y de reflexión. Y que el principio del 2013 nos motive, nos de ganas, nos renueve, y logremos empezar a vivir (en la cabeza y en práctica) el año que soñemos vivir.

Al que lee, gracias por estar, gracias por seguir leyendo y comentando, y haciendo que éste blog siga siendo un espacio de recreo y motivación para mi cabeza y mi corazón todos los días. Gracias sobre todo por compartir tantos sueños. Y que el 2013 nos encuentre más positivamente limados que nunca. :)

¡Felices fiestas!. Y para el que toque, ¡felices vacaciones!. :)

Pelé debutó con un pibe y Messi es el más grande del mundo. Punto.

El vuelto y el cambio

El vuelto y el cambio, de viaje por San Francisco

Los yanquis usan la misma palabra (“change”) para el “cambio” (billetes más chiquitos o monedas del mismo billete que te estoy dando) que para el vuelto (me pagaste algo de $17 con un billete de $20, y te doy $3 de vuelto/cambio). Y aplica la similitud para describir mi situación ahora, después de volver de aquel viaje por California al que me fui hace poco más de 2 semanas. Porque acá estoy yo, vuelto y con cambio.

Vuelto porque ya estoy acá, porque fue un viaje increíble de volver a visitar lugares que conocí hace un tiempo, y hasta de conocer lugares nuevos y maneras nuevas de recorrer aquellos “viejos”. Vuelto porque ya estoy en casa, con mi familia, con la gente que quiero, y haciendo las cosas que me gustan, otra vez desde acá.

Y el cambio lo traje encima. Fue un viaje tan espectacular como terapéutico casi. Recién salidito de algunas tormentas fuertes a nivel personal (y con algunos pronósticos de chubascos por un tiempo más), me reí tanto y disfruté tanto que me olvidé de algunas cosas, superé otras cosas, avancé con algunas cosas, y vuelvo renovadísimo y motivadísimo para todo lo que se viene.

Por si a alguien le interesa, seguro esté contando algo más del viaje en la edición de hoy y del Lunes que viene (cuando Iván -mi compañero de viaje- vuelva de otro pequeño viaje por trabajo) de Nada que ver, que se puede escuchar en vivo hoy Lunes a las 21 hs en la web de Radio Armonía. :)  Pero ésta es la idea (ahora tengo que ver si subir -y a dónde- las fotos… el video que tenga presentable va a ir a mi canal de YouTube!):

El viaje

A nivel práctico, viajamos en avión a San Francisco, viajamos en un Corolla blanco casi 0 KM por la Ruta 1 (la ruta de la costa, con montañas a la izquierda y grandes playas y olas a la derecha) hasta Santa Cruz (donde vimos surfear bastante, recorrimos playas, centro, y callecitas), seguimos viaje por Big Sur y Carmel (bosquecitos y arboles en medio de la montaña, todavía con playa a unos metros), recorrimos Santa Bárbara, Santa Mónica, Los Angeles, Las Vegas y San Diego.

San Francisco

En San Francisco nos persiguió y paró la Policía. Como en las películas. Sirenas, luces, auto atrás de tu auto, reflectorazo de luces, gritos de “apague el motor y no salga del vehículo”, y demás asuntos. Ah, y vi un perro con corbata y lentes de sol. Y visitamos Alcatraz, una locura.

Santa Cruz

Compramos una gallega (GPS) que nos fue llevando hasta Santa Cruz. Allá paramos en el hotel de un señor MUY parecido a Apu de Los Simpson. Al principio fue medio bardero (imagino que a modo de defensa propia), y después nos hicimos amigos. Tanto que decidimos olvidarnos el registro del auto ahí y tener que volver al par de horas cuando nos dimos cuenta, casi saliendo para Los Angeles.

Santa Bárbara

En Santa Bárbara mi compañero de viaje (gran elección) descubrió que las construcciones “tipo arco” eran “iguales a las del pueblo del zorro”. Y vibramos a fondo en un bar con la repetición de un Uruguay vs Ecuador de hacía un mes, que hasta último momento creímos estar viendo en vivo.

Pero en pleno desarrollo de las fechas de la NFL, había una necesidad de fútbol que hubiera permitido ver el partido que sea. Así que fue impagable sentir que veíamos fútbol en vivo. Y un par de días más tarde nos perderíamos los dos grandes partidos de Messi con la participación (a modo de extra de fondo) del resto de la Selección Argentina de Fútbol.

Santa Mónica

En Santa Mónica recién le agarramos la onda a los parquímetros. Y yo me compré una GoPro HD Hero 2. Dos días antes de que se anuncie la 3 a nivel mundial. El timing.

Las Vegas

En Las Vegas nos fuimos 3 dólares arriba de lo que entramos (todo suma), llegamos a pagar un motel 43 dólares la noche entre los dos, y  todavía estamos tratando de convencer al encargado de que nos gustan las mujeres (era todavía más barato si dormíamos en una matrimonial).

Los Angeles

En Los Angeles recorrimos Hollywood, vimos a las protagonistas de Pretty Little Liars paseando entre nosotros en un tour de los estudios de Warner Bros, yo vi a Lemon de Hart of Dixie (que inesperadamente, en la vida real es simpática y hasta le sonríe a la gente), paseamos por Long Beach, dormimos en el Barrio Chino con un Buda gigante encima en un hotel que bloqueaba Facebook, dormimos cerca del Teatro Chino y la Hollywood Boulevard, y supimos sufrir y parir el tráfico insoportable de la Ciudad.

Huntington y Newport Beach

En el camino entre LA y San Diego pasamos por Huntington Beach (increíble playa a la que un día voy a volver en un tremendo Camaro blanco con la futura mamá de mis hijos), nos metimos al helado mar de sus playas (basta de la mentira de que siempre está caliente el agua de allá), y recorrimos Newport Beach, cuna de nuestra queridísima The OC.

San Diego

En San Diego descubrimos una ciudad espectacular, con mucho surf pero mucha gran ciudad al mismo tiempo (cosa que por ahí un poquito le faltó a Santa Cruz, por ejemplo). Visitamos el Zoológico (que dicen que es uno de los mejores zoológicos del mundo) y el gorila y el tigre dormían. Y tuvimos nuestros únicos dos días decicados enteramente a ir a la playa. Los únicos dos días nublados de todo el viaje.

Huevaditas
  • No comí nunca, en todo el viaje, con cubiertos. Sólo en el avión de ida y vuelta. El resto comida chatarra y con la mano.
  • Abundaron las canillas con cara de sorpresa. Y las ídem con cara de toro ídem.
  • Encontramos un local que remataba todo lo que tenía adentro. Compré el juego de Prison Break para Playstation 3 a 60% de descuento. Y si encontraba como zafar de las complicaciones del transporte, me compraba una heladera de Coca-Cola que estaba terrible.
  • Por la abundancia de Mini Coopers, decidimos jugar al juego del “Poncho” pero con “Mini”. Para el final del viaje teníamos los dos varias lesiones de grado 3 en los dos brazos. Y conocimos modelos y colores de Minis inesperados.

Si a alguien le interesa saber más, nos escuchamos en el Nada que ver de hoy. ;)

California here we come

California

Señoras y señores, hoy mismo estoy saliendo con uno de mis amigos más cercanos (mejores amigos me suena muy recreo de la primaria, ¿no?) en un vuelo a San Francisco, California. Y lo digo así, de una, sin ningún tipo de preámbulo. :P

Uno de mis sueños de la vida, ese de tener más gente amiga con la que viajar (no viajeros que se hagan amigos, sino amigos de toda la vida que se hagan viajeros), se hizo realidad y lo estoy aprovechando. Así que por dos semanas voy a estar de road-trip por el “estado dorado”.

Los posts que haya o no haya en éste lugar en éste tiempo no van a depender tanto de mis ganas, sino de la conexión que encuentre en el camino (uno imagina que EEUU es la tierra del Wifi, y probablemente lo sea, pero… es del WiFi pago).

En nuestro viaje rata (el primer hotel que estamos por reservar tiene una sola estrella y es del nivel Moria Casan o Jorge Porcel Jr… no una estrella digna), no está en los planes pagar más por el wifi que por la cena (muy probablemente estiremos el desayuno y no comamos almuerzo para ahorrar), así que dependiendo de lo que pueda encontrar (que no creo que sea mucho), aquí estaré (y ya la corto con los paréntesis).

Los Lunes voy a estar presente con los posts de Red Bull, y el resto que sea lo que Dios quiera. No dejo a ningún “blogger invitado” a postear porque no sé cómo me llevo con esa idea, porque nunca se me ocurre con más tiempo, y porque sinceramente no sé a quién todavía le da ganas de escribir acá teniendo su propio blog, Facebook, Google+, Twitter, Tumblr, Pinterest, Tuenti, y qué se yo qué más dando vueltas por ahí.

Mientras tanto vean mucho New Girl (?), retomen con las series que volvieron (y después cuenten qué onda), salgan a pasear que el clima se va poniendo más lindo, lean, megustéen y compartan los posts que publique en Red Bull (¡po’ favó’, quiero seguir viajando!), twiteen incansablemente sobre gomadas, cambien alguna mínima parte del mundo (de a poquito y con mucho huevo), y todas esas cosas que hace la gente linda.

Gracias por leer, por bancar, y gracias por los “buen viaje” que sé que ese grupo tan querido de 4 o 5 gatos locos de siempre me va a desear porque en el fondo me quiere. :P

¡Abrazo grande, y nos vemos a la vuelta!. :)

Nota: La foto es del Pier 39 de San Francisco, por éste ñato en 500px. :)

El secreto del éxito, LTA (lo tenés adentro)

El secreto del exito lo tenes adentro

Creé éste blog para diseñarlo (trabajaba de eso), y como no esperaba en realidad que nadie lo lea (hasta echaba al que llegaba de casualidad), escribía las cosas para mi.

Literalmente para mi, no como una especie de “5 pasos para tener éxito en las redes sociales”, y todo eso, sino con sinceridad para mi. Para que me convenza y me guste a mi. Nunca fue el objetivo contentar a alguien más. Y si cada tanto la cabeza se me va para ese lado, me encargo de que vuelva rápido publicando alguna estupidez o una serie de Rachel Bilson que muy probablemente me interese a mi solo.

El blog despertó, llenó, o contentó algo en mi, que después llenó y contentó a alguien más. Una vez que estuvo en sintonía con las cosas que me causaban gracia, que me hacían pensar, que me hacían reflexionar, y que me gustaban, solita se fue acumulando la gente que compartía esos gustos, ese humor, ese pensamiento o ese tono de reflexión.

Hasta ahí todo normal, no tiene mucha trascendencia un blog chiquito en un rinconcito del mundo. Pero con el tiempo empecé a ver un patrón. Leyendo historias de gente que logró vivir de lo que soñaba y logró alcanzar a otros con ese sueño, encontré en varios la misma idea de fondo: No hicieron las cosas para satisfacer el gusto, el pensamiento, los tiempos, o las expectativas de otro, sino que lo hicieron siguiendo lo que ellos mismos buscaban.

Varios de los blogs que me gustan (de cualquier tipo o tono, no solo personales), empezaron con la misma idea. “Lo tenía como un espacio para mi, de reflexión, de descarga, de escribir lo que se me daba la gana”, “Lo empecé para mantener a mi familia al tanto de mi vida, y con el tiempo sirvió para ir volcando las cosas que me apasionaban y compartirlas con quien le interese leerlas”, “Lo empecé porque me apasiona hablar de x tema y con el tiempo se hizo un gran grupo de fans de x alrededor”.

Hace poco veía el caso de Kepa Acero, que usaba esa misma frase literal en uno de sus videos. Hoy veía el blog de Agustina Guerrero, una argentina que dibuja desde Barcelona y en una entrevista para una revista decía eso mismo. Los dos trabajan de lo que les gusta y viven de sus sueños. Y los dos empezaron “para mi”.

Y pongo esos casos puntuales (y de blogs) como ejemplo, pero creo que es algo que se puede trasladar a otras áreas de la vida.

Cuando uno tiene una pasión, siente un propósito, el corazón apunta para un lado. Si logras que tu sueño apunte sinceramente para el mismo lado que tu corazón, es mucho más fácil. El mundo tiene 7000 millones de personas. Con conseguir un pequeño grupo significativo de todas esas que sientan lo mismo, vean lo mismo, o se identifiquen con uno o con ese sueño y lo apoyen, casi cualquier sueño se puede cumplir. En internet y en la “vida real”.

Y en momentos en los que los diarios, la tele, los blogs, los periodistas, los escritores, o las personas en general viven del “rating”, de darle al otro lo que quiere para que me siga mirando, me siga dando bola, me siga leyendo o escuchando, creo que los sueños se cumplen justo del modo inverso.

No hablo de una idea egoísta de querer solo satisfacerse a uno mismo, ni de una idea autoritaria en la que sólo valga tu propia manera de pensar. No. Pero digo: Por algo te apasiona lo que te apasiona. Y esa pasión es el mejor motor de cualquier sueño cumplido.

Se puede ir a lo seguro, trabajar de lo que da plata, hacer “lo que hay que hacer a tu edad”, o se puede ir por el camino de los sueños. Si tenés un sueño, una pasión, algo que sentís como un propósito, puede que sea por algo. Y puede que ese mismo sueño, esa misma mirada, o ese mismo objetivo propio, satisfaga primero tus necesidades y pasiones, y después (y a partir de eso) las de muchos más. :)

Y volví de Chaco nomás

Chaco: Hogar Aqui Es

Volví de Chaco. Y otra vez me pasó que vuelvo con sensaciones chocadas entre sí. Por un lado alegría por lo que hicimos, por el grupo de gente que se unió más y se formó mejor en el viaje (los que vamos no somos necesariamente amigos, somos conocidos, y el viaje sirve para conocernos más), por lo cambiadas que quedan las cosas allá después de que pasamos.

Pero por otro lado tristeza porque todavía falta mucho también (y lo resumo en eso porque justo ahora no me da ganas de hacer un análisis de la pobreza, de la discriminación, la moralidad, la falta de solidaridad o interés con el que tenemos al lado, y demás cosas sentado calentito desde mi casa).

Pero transformando esa tristeza o desesperación en ganas de seguir haciendo todavía más éste tipo de cosas, el resumen es alegre. Falta mucho, pero vamos avanzando. “Estamos mal, pero vamos bien” como diría el impresentable. :P

Yo seguiré ayudando desde donde puedo, y éste blog sigue como siempre dando parte de sus “ganancias” a gente que ayuda a otros para que sus cosas estén mejor (el resto me da de comer a mi, ¡así que digamos que también! :P ).

Falta mucho, pero los caminos no se van a caminar solos, y menos si son largos. Así que, a nuestro paso, pero nos movemos. Yo por mi parte hago lo que puedo y animo al que tenga el corazón de hacerlo que también lo haga, que no espere más (chances tenemos todos, lo que falta es el corazón).

Completamente al margen: La única foto que tengo del viaje es la fea de arriba (desde el micro). Otra vez no llevé cámara ni traje fotos mías. Como apreciación personal, aunque me encanta si los chicos de allá quieren quedarse con una foto conmigo a modo de amistad, o me encanta tener una foto compartida con ellos en “privado”, ir a sacarse “fotos con pobres” me da cierto rechazo. Celebro al que lo hace como resultado de un trabajo sincero, pero me da bronca el que casi que viaja con ese objetivo en mente. Si más que buscar “la foto con el pobre” buscáramos “el corazón con el prójimo” (con el otro, con los demás), dejaría literalmente de ser “necesario” que haya pobres

Pero bueno, volví para acá. A mi vida normal, a mi ritmo normal, pero con el corazón y la cabeza otra vez un poco cambiados en el camino. Bienvenidos al blog a los que se sumaron en éstos días (porque alguno hizo la tarea de recomendarle el blog a alguien), y hola de nuevo a los que son de la casa y me estaban esperando (con medialunas y una coca fría :P ).