¿Por qué viajar nos hace felices?

¿Por qué viajar nos hace felices?

«Viajar nos taladra las ideas, las rompe, las expande. Nos enfrenta con nuestros prejuicios y nos confronta. Viajar ha sido mi mejor terapia, mi mayor cachetada de humildad y el alimento más nutritivo para mi espíritu. Me hace ver mi vida y la de los demás de manera periférica, con otra visión, desde fuera, desde las alturas, desde el amor.
Somos felices cuando viajamos porque estamos presentes, porque queremos recordar, estar, sentir, vivir. Porque sabemos cuando viajamos que ese instante se desvanecerá y quedará sólo en el recuerdo, en una foto. Porque nos hace sentir mortales y es entonces cuando disfrutamos al máximo estar vivos.»

A veces pasa (a mi me pasa casi siempre) que ya otro dijo mejor las palabras de lo que uno mismo las podría decir en la vida. Y cuando es así, está bueno directamente citar y compartir esas palabras para que los demás las conozcan también. En este caso me pasó eso con el post “¿Por qué viajar nos hace felices?” en el blog de Alan Estrada. El párrafo de arriba es un mix de frases de todo el post, pero recomiendo leerlo completo. :)

Y de paso: Yo lo vi gracias a la recomendadísima Agos Bulacio. :)

Facebook está “muerto y enterrado”

Facebook y los padres

«Lo que aprendimos trabajando con adolescentes de entre 16 y 18 años en el Reino Unido, es que Facebook no sólo está en declive: está basicamente muerto y enterrado. La mayoría de ellos sienten vergüenza incluso de ser asociados con Facebook. Antes a los padres les preocupaba que sus hijos se metan en Facebook, y ahora los hijos dicen que es su familia la que les insiste para que se queden allí y publiquen sobre sus vidas. Los padres descubrieron cómo usar el sitio y lo ven como una manera de que la familia permanezca conectada. En respuesta a eso, los jóvenes se están yendo a sitios más cool como Twitter, Instagram, Snapchat, y WhatsApp.»

Daniel Miller en un estudio de Social Media – 22/12/2013.

Se habla hace tiempo de que Facebook dejó de ser cool para los adolescentes de distintas partes del mundo. En respuesta a eso, Mark Zuckerberg había dicho:

– “Quizás la electricidad era cool cuando apareció, pero con rapidez la gente dejó de hablar de ella porque ya no era más ‘lo nuevo’. La verdadera pregunta que hay que hacerse es: ¿Menos gente prende sus luces porque ya no es tan cool?

– “La gente asume que estamos tratando de ser cool, pero esa nunca fue mi meta. Soy la persona menos cool que existe. Tenemos 10 años, ya no somos algo de nicho, esa regla de lo cool ya no aplica para nosotros“.

También se puede ver la web completa del estudio.

Los niños de 2014 no van a saber lo que es la privacidad

Edward Snowden para Navidad: Channel 4

Un chico que nace hoy va a crecer sin ninguna concepción de lo que es la privacidad. Ellos nunca van a saber lo que significa tener un momento privado, para ellos mismos, un pensamiento sin grabar, sin ser analizado. Y eso es un problema porque la privacidad importa; la privacidad es lo que nos permite determinar quién somos y quién queremos ser“.

Edward Snowden – 25/12/13

El Channel 4 del Reino Unido emite todos los años un mensaje navideño de algún personaje importante como alternativa al mensaje navideño de la reina que muestran todas las demás cadenas.

En el mensaje de este año, el protagonista fue el famoso Edward Snowden (el hombre que filtró información importantísima que comprueba un espionaje sistemático de parte de los gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra).

El video dura menos de dos minutos, pero tira una frase impresionante tras otra. Y por momentos parece hablar de un mundo futurístico de los que vemos en las películas, pero esta hablando de nuestro mundo y en este año puntual:

El éxito y el fracaso según Marcelo Bielsa

El éxito y el fracaso según Marcelo Bielsa

Gracias a Facebook (empieza a tener efecto la optimización de la lista de amigos que estoy haciendo hace un tiempo), me encontré por medio de Ezequiel Escobar, este texto de Marcelo Bielsa hablando del éxito y del fracaso que salió en La Nación en 2002, y que Lalo Zanoni replicó en su blog hace unos años:

“Los momentos de mi vida en los que yo he crecido tienen que ver con los fracasos; los momentos de mi vida en los que yo he empeorado, tienen que ver con el éxito. El éxito es deformante, relaja, engaña, nos vuelve peor, nos ayuda a enamorarnos excesivamente de nosotros mismos; el fracaso es todo lo contrario, es formativo, nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones, nos vuelve coherentes. Si bien competimos para ganar, y trabajo de lo que trabajo por que quiero ganar cuando compito, si no distinguiera qué es lo realmente formativo, y qué es secundario, me estaría equivocando.

Uno vive y necesariamente necesita jerarquizar virtudes, decir éstas son las virtudes que rescato en los demás y quisiera para mí, que respeto, que valoro. A mí el deporte me dio ese parámetro, yo aprendí por el deporte que la generosidad es mejor que la indiferencia, aprendí el valor de la significación del coraje, aprendí la importancia del esfuerzo y aprendí lo trascendente de la rebeldía. Son los tres o cuatro elementos con lo que yo después traté de orientar mi vida. No necesariamente tienen que ser ellas las elegidas, pero sí es indispensable que uno sepa las virtudes alrededor de las cuales quiere vivir.

Estoy absolutamente convencido de que la fama y el dinero son valores intrascendentes. Pasa que claro, nos las describen con un peso tan significativo, que pareciera imposible resistirse a valorarlos. Creo que el espíritu amateur, el amor hacia la tarea, es el único que vuelve satisfactorio el transito por el trabajo. Cuando observo de qué manera son descriptos hacia el público las celebridades, los ídolos, lamento muchísimo que se jerarquicen ese tipo de cosas, que se describan millonarios, que se lo describan famosos, que se lo describan extraídos de la realidad social, fuera de la gente común.
Sí estoy convencido de una cosa: fui feliz cuando disfrute del amateurismo, fui feliz cuando crecí enamorado de mi trabajo, yo tengo un amor profundo por el fútbol, por el juego, por la esquina, por el baldío, por el picado, por la pelota. Y desprecio todo lo añadido, todo lo que fueron agregando para convertirlo extrañamente en deseado.

Para explicar un poquito mejor esto, sé que la alegría de un triunfo en un partido dura cinco minutos, termina el partido y hay una sensación de efervescencia, una sensación de adrenalina al tope, que genera excitación y felicidad. Pero son apenas cinco minutos y después hay un vacío enorme y grandísimo. Y una soledad indescriptible. Quiero insistir con que mucho mejor es ser prestigioso que popular, que mucho más importante es el recorrido con que uno llega a un lugar, que el éxito o no, que se obtenga en la búsqueda. Que los hechos son mucho más significativos que las palabras, que demostrar es más importante que hablar, que hay que permitir que ingrese la información que riega nuestra parte noble y evitar que ingrese la información que riega nuestros bajos instintos. Nunca me deje tentar con los elogios. Los elogios en el fútbol son de una hipocresía absoluta. El fútbol esta concebido así, tiene que haber una gran alegría o una gran tristeza. Derrota o victoria, sangre o aplauso son valores muy caros al ser humano. Entonces, en el fracaso sufro mucho la injusticia del trato, no lo logré nunca dominar eso. Siempre sufro mucho cuando perdemos y cuando soy maltratado, pero sí logré no creerme la duración del éxito. Como no se revisa por qué ganaste, da lo mismo que te adulen por haber ganado, no por que mereciste ganar, por el recurso por el que ganaste, entonces tuve claro siempre que esa franela, porque ése es el termino, es impostora.

No permita que el fracaso les deteriore la autoestima. Cuando ganás, el mensaje de admiración es tan confuso, te estimula tanto el amor hacia uno mismo y eso deforma tanto. Y cuando perdés sucede todo lo contrario, hay una tendencia morbosa a desprestigiarte, a ofenderte, sólo por que perdiste.

En cualquier tarea se puede ganar o perder, lo importante es la nobleza de los recursos utilizados, eso si es importante; lo importante es el tránsito, la dignidad con que recorrí el camino en la búsqueda del objetivo. Lo otro es cuento para vendernos una realidad que no es tal.”

Mover tu vida en dirección a tu sueño

Gavin Aung Than es un ilustrador freelance de Australia que en su blog Zen Pencils ilustra en cómics algunas grandes frases inspiracionales. Ya leímos en su momento algunas: Las 11 maneras de ser mediocremente promedio y una frase de Confucio sobre el trabajo.

Ahora tenemos una nueva frase hecha cómic, esta vez retratando un poco la vida y un pensamiento de Chris Hadfield, el primer canadiense en viajar al espacio.

La vida de Chris Hadfield se puede ver un poco más de cerca en la Wikipedia… o se puede conocer a través de los dibujos de Gavin. Y de paso, aprovechar para pensar un ratito con una frase bastante motivadora:

Lo que te gusta hacerLo que te gusta hacerLo que te gusta hacerLo que te gusta hacer

Yo lo vi en su tumblr: Zen Pencils, que al igual que su blog tiene varias cosas copadas si alguno tiene tiempo de pasear un ratito cibernéticamente. :)

Lo que te define (en las buenas y en las malas)

La paciencia y la actitud te definen

«Hay dos cosas que te definen: Tu paciencia cuando no tenés nada, y tu actitud cuando lo tenés todo.»

No encontré por ningún lado de quién es la frase, pero me pareció acertadísima.

Si estás en un momento en el que las cosas no salen, los resultados no se dan, el esfuerzo parece no tener frutos, y no ves un camino claro para seguir: PACIENCIA. Ya lo dijo Steve: Los puntos se van a unir en algún momento. Pero mientras tanto hay que trabajar, tirar para adelante, seguir buscando, seguir sonriendo, y seguir intentando.

Pero si estás en esos momentos en los que te salen todas, incluso las que no esperabas, si te está yendo bien y a la gente que te hizo mal le está yendo mal, si todo va sobre ruedas y ni siquiera te dan ganas de pararte a leer estas cosas porque ya te sentís más allá del bien, del mal, y de los postcitos ñoños que hacen reflexionar y dan consejos… cuidado la actitud.

Leer estas cosas me hace pensar en mis ideas, mis reacciones, y mis actitudes, y hace bien cada tanto revisar esas cosas. Y al mismo tiempo me hace valorar la actitud de otras personas a las que, gracias a esta manera de responder a las situaciones de la vida, admiro y trato de imitar. :)

Quizás hoy sea un buen día para revisar cómo andamos en éstos dos puntos que, bien usados, pueden ser clave para definir quiénes somos en realidad, y para empezar a cambiar la persona que queremos ser. :)