
El mensaje de la imagen (que en realidad es una frase del novelista Francis Scott Fitzgerald) es simple y bastante claro, incluso aunque esté en inglés:
Si sos de esa gente que (incluso después de leer cosas como ésta hace años) no quiere creer que vivir una vida de la que estés orgulloso sea para vos, no me escuches. Perdón por molestar. Ya va a pasar éste post y van a venir otros que hablen de otros temas.
Pero si sos de esos que sí lo creen posible, y que sí prefieren eso antes que vivir una vida aburrida, resignada, o “acostumbrada”, yo también espero que lo consigas. Si ya estás ahí, valoralo y no te desvíes de ese camino. Y si todavía no llegaste, espero que no te gane la mediocridad, el cansancio, ni la costumbre.
No se trata (al menos para mi) de vivir una vida que conforme a los demás, que los tenga contentos, o que les de orgullo a ellos (sean tus padres, amigos, “enemigos”, hermanos, pareja, o quien sea). Que te enorgullezca a vos, incluso si no los enorgullece a los demás.
Y no se trata tampoco de vivir una vida perfecta. A mi por lo menos no me gustaría vivir con el pensamiento de que ya está, ya llegué, y mi vida es tan perfecta como siempre quise. Incluso cuando consiga lo que siempre quise, quiero seguir buscando, seguir creciendo, seguir mejorando, aprendiendo.
Hoy, incluso conociendo mis errores previos y mis defectos actuales, estoy viviendo una vida que en líneas generales me tiene orgulloso de que sea mía y que sea así. Seguiré trabajando a fondo para pulir los detalles que faltan, obviamente, pero desde mi punto de vista estoy bien encaminado. ¿Y vocé qué me cuenta?.

“Los artistas son algunas de las personas mas orientadas y valientes sobre la faz de la Tierra. Ellos lidian con mas rechazos del día a día en un año que la mayoría de las personas en toda su vida. Cada día, los artistas se enfrentan al desafío financiero de vivir un estilo de vida freelance, a la falta de respeto de la gente que cree que deberían buscarse trabajos “reales”, y a su propio miedo a no volver a trabajar nunca más. Cada día tienen que ignorar la posibilidad de que esa visión a la que han dedicado toda su vida sea un sueño imposible. Con cada año que pasa, muchos de ellos miran cómo las demás personas de su edad obtienen los predecibles objetivos de una vida normal -el auto, la familia, la casa, el nido-. Pero ellos permanecen fieles a su sueño, a pesar de los sacrificios. ¿Por qué? Porque los artistas están dispuestos a dar su vida entera a un momento -a aquella línea, esa risa, ese gesto, o a aquella interpretación que le conmueva el alma al público. Los artistas son seres que han probado el nectar de la vida en ese momento detenido en el tiempo, cuando entregaron su espíritu creativo y tocaron el corazón de alguien mas. En ese instante, estuvieron mas cerca de la magia, de Dios y de la perfección de lo que nadie jamás puede estar. Y en sus corazones saben que el dedicarse a ese momento vale más que mil vidas.”

