Golf GTI: Cuando los sueños se mezclan con la realidad

Divagando por YouTube hace poco, a partir de la publicidad de los 35 años del Golf GTI y el viaje en el tiempo de Volkswagen, llegué al spot de arriba. Es también del Golf GTI, se llama “Dream” (Sueño), y es de hace por lo menos 3 años (esa es la fecha del video, alguno sabrá decirme si el modelo del auto también es 2008 o anterior).

Fue filmado en Ciudad del Cabo, Sudáfrica (tierras mundialistas hasta que Brasil 2014 demuestre lo contrario), y juega con la idea de esa mezcla rara que a veces se nos hace entre el sueño y la realidad. Cuando estás dormido, y de alguna manera inconsciente, incorporás al sueño cosas que pasan en el mundo real.

Miles de timbres me sonaron en el medio de algunas situaciones extrañas, miles de autos dispararon miles de alarmas, y hasta más de una vez me tocó meterle un mar a Buenos Aires en el medio de una siesta en la playa. Y algo parecido le pasa a éste muchacho con su esbelto Golf.

Estaría bueno tener el spot en mejor calidad, pero por el momento ésto es lo que encontré. Si alguno que sea mejor googleador que yo lo encuentra en mejor calidad, será bienvenido en los comentarios.

Comentario al margen para los que adivinan éstas cosas a partir de posts reiterados sobre un tema: me encanta el Golf, pero por el momento no entra en el presupuesto. :P

Esta es tu vida: Hacé lo que amás y viví con pasión

Hace un año, hablabamos de ese poster sobre la vida que más tarde se hizo bastante “famoso” en internet y estuvo dando vuelta por cuanto tumblr, blog, twitter, facebook, y demás espacios encontró. Acá lo publiqué en un post llamado “La vida es linda, es corta, es simple, y es tuya“.

Más tarde me enteré que ese texto interesantísimo se llama “The Holstee Manifesto“. Holstee es “una tienda de productos significativos” (útiles, con sentido) según dicen ellos mismos.

Ahora me entero que agarraron ese Holstee Manifesto, lo mezclaron con algunas postales diarias interesantes, y de eso resultó el video de arriba, que se llama Lifecycle. Se puede averiguar un poco más de eso en el blog de Holstee. Y el manifiesto en español:

The Holstee Manifesto en español

Yo vi todo ésto en The San Francisco Egotist.

Fanwagen: Volkswagen Kombi + Facebook

Fanwagen - Volkswagen Kombi + Facebook

La Volkswagen Kombi (o “Kombiwagen”, o “Volkswagen Transporter”, la típica furgoneta hippie, bah) es por ahí uno de mis sueños extraños.

Quiero una con el motor impecable (que no me deje tirado todo el tiempo, que no sé nada de mecánica), a la que hacerle un exterior espectacular, un interior increíble, cómodo y viajero, y con la que recorrer el mundo y las playas feliz de la vida. Con el ukelele, mucha Coca-Cola, una novia con mechas californianas y camiseta de Racing. Todo como se debe. :P

La cuestión es que ahora Volkswagen Holanda se mandó con la “Fanwagen”, una Kombi social. La “Volkswagen Fanwagen 2012 Edition“, según ellos “El auto más social de todos“.

Increíble, con algunos detallecitos graciosos, y algunas pequeñas influencias de Facebook (algunas un poco en joda, algunas un poco en serio). Creo que no basta con decir que estoy profundamente enamorado. Hay que ver el manual con la Fanwagen completa por dentro y fuera en PDF.

Pero es única y exclusiva como premio para el ganador después de una pequeña votación entre la Kombi y el Beatle, dos clásicos de la marca. La pregunta es: Si pudieras volver a la vida a un clásico, por una última vez para un exclusivo ganador… ¿Cuál revivirías?.

Le agregaron miles de cosas de Facebook para el video, pero con ser el ganador de una común pero nueva, modelo 2011/2012, yo sería feliz de la vida ya. Me emocioné de sólo pensarlo… :P

Volkswagen Fanwagen Edition 2012 - Kombi

Se puede ver más de la Fanwagen de Volkswagen en la página de Facebook de Volkswagen Holanda. Yo me enteré del asunto en el blog Creative Criminals.

Murió Steve Jobs

Murió Steve Jobs

No sé si es snob, nabo, vende-patria, sorete, tilingo, o lo que sea, pero me dolió la muerte de Steve Jobs. Me dolió como si hubiera sido alguien MUY cercano. Un familiar, un amigo muy querido. Sigo en shock, tres horas después de haberme enterado.

Lo que se muere no es “el creador de mi computadora”, “el creador de tu iPad”, ni demás huevadas que he leído por ahí en tono despectivo. Sacando a mi tecnología de consumo del medio, se muere un Norte en varios sentidos. Un ejemplo, o un modelo a seguir en miles de variantes (sí, ser humano, con errores y cosas malas… de todo se examina todo y se retiene lo bueno).

Un tipo apasionado que contagiaba esa pasión y esas ganas de hacer cosas, de trabajar, de cambiar las cosas. Inspirador, motivador, revolucionario, creador, loco lindo de la cabeza.

Me parece de lo más ñoño ponerse triste por un famoso, y de lo más ñoño cerrar el post con palabras emotivas, como si uno estuviera leyendo un discurso en el funeral del tipo. Pero bueno, en cuanto al dolor: es lo que hay. Y en cuanto a las palabras emotivas, mejor nada. Meto palabras suyas y listo:

“Here’s to the crazy ones, the misfits, the trouble makers. The ones who see things differently. They have no respect for the status quo. You can quote them, disagree with them, glorify or vilify them. But the only thing you can’t do is ignore them. Because they change things. They invent. They imagine. They heal. They explore. They create. They inspire. They push the human race forward. Maybe they have to be crazy. While some see them as the crazy ones, we see genius. Because the people who are crazy enough to think they can change the world, are the ones who do. Stay hungry, stay foolish. There is no reason not to follow your heart“.

Murió Steve Jobs

Nuevos comienzos

En éste último tiempo estoy pasando por varios “nuevos comienzos” a la vez, en diferentes áreas. Algunos voluntarios, algunos intencionales, algunos que tocan así (y que no es obligatorio, pero que lo más sano es volver a empezar), y algunos que no dejan otra que empezar de nuevo.

Y aunque las crisis o los cambios suelen aterrar a mucha gente, yo en general los llevo bien. Se complica un poco cuando vienen todos al mismo tiempo, y cuando algunos son tan de base, pero los entiendo como necesarios, como pasos que hay que dar para mejorar lo que soy, lo que tengo, lo que hago, o lo que quiero.

Y hasta me parece más lógico entender, reflexionar, revisar, y aplicar, que quedarse mucho tiempo explicando lo inexplicable, defendiendo lo indefendible, o hasta quedarse queriendo hacer resistir a cosas que NECESITAN un cambio para mejorar.

Creo que el sufrimiento hasta cierto punto es natural y necesario, y a partir de ahí es parte de una decisión. Cuando ya se hizo un duelo, cuando ya se lloró o lamentó lo natural y necesario, quedarse hundido en el barro tirándose uno mismo barro en la cabeza, volviendo a traer a la cabeza cosas que lastiman, o compadeciéndose de uno mismo, es una decisión.

Y sin caer en frases trilladas de árboles que no dejan ver bosques, ni cosas por el estilo (varias trilladas pero reales), pienso que muchas veces nos atamos tan fuerte a las cosas que se fueron que nos perdemos de un montón de cosas que vienen para adelante. Preferimos la virtualidad de eso que ya no tenemos más, que la realidad de lo que sí tenemos mirando para adelante.

Preferimos sufrir un rato más (porque “es lógico llorar en un momento así”), que salir a buscar nuevas alegrías, nuevas experiencias, nuevas vidas.

Mi propuesta entonces es cortar un poco con todo eso. Si es por amor, cortar con las canciones de amor y recordar que nadie es indispensable. Si es por otro tema, cortar con la nostalgia, la costumbre, o con eso que nos ata. “Soltar amarras“, como dicen algunos. Liberarse un poco de todo aquello que está podrido, que se terminó, que seguimos manteniendo por inercia o por miedo. Cambiar lo que necesita un cambio. Y salir a buscar ese cambio.

Dando vuelta la página, empezando de cero. Arrancando de nuevo con las fuerzas recargadas, con la esperanza intacta. El ejemplo más claro que tengo de eso es la hinchada de Racing. Después de haber sido uno de los equipos más ganadores del país, la realidad dice que en los últimos 45 años Racing salió campeón una vez sola. Y así y todo, la hinchada arranca cada campeonato cantando “¡Este es el año, Academia (…) la vuelta vamos a dar!“.

No importan los “años” que pasaron antes, los problemas, las complicaciones, y todas esas cosas por las que cualquiera se rendiría. Empezar de nuevo es aprender de lo que pasó, sacar esa ganancia y dejarlo atrás, olvidarlo como si no hubiera pasado. Que no afecte ni tire para abajo. Es arrancar de cero, “olvidando lo que queda atrás”, y acordándose que la vida queda para adelante. :)

Nuevos comienzos

Pasamos más tiempo hablando que haciendo

Stop talking, Start doing

Pasamos más tiempo defendiendo ideas, conceptos, creencias, o hasta reputaciones que llevandolas a cabo. Pasamos más tiempo hablando que haciendo. Más tiempo dando explicaciones para que no nos malinterpreten que haciendo esas cosas que se podrían malinterpretar.

Y ojo, me gusta mucho discutir (entendiendo “discutir” no como “pelear”, sino como “intercambiar ideas“), me gusta hablar, me gusta interactuar. Pero en el momento en que gasto más tiempo discutiendo cosas que haciendo, planeando, o ejecutando, veo cómo se alejan los objetivos y el camino se hace más lento y molesto.

Porque hay gente que vive en esa parte. En la parte de hacer cosas por inercia, las mínimas indispensables, y el resto del tiempo dedicarse a hablar. De otros, de lo mal que hacen, de las cosas, de la vida. A veces bien, a veces mal, como convenga. Pero solo hablar. Entonces ponerse a hablar de más, muchas veces es caer en ese juego (que encima ésta gente domina por práctica).

Y como ellos no apuntan a ningún lado, no van a llegar a ningún lado. Y como nosotros entrando en ese juego perdemos el rumbo que nos llevaba a nuestros objetivos, tampoco vamos a llegar a ningún lado… Entonces perdemos todos. Y en el camino perdimos tiempo, perdimos fuerzas, perdimos ganas, perdimos ánimo, perdimos la visión del objetivo que teníamos… perdimos.

Entonces la propuesta no es encerrarse en una especie de autismo activo. No es alejarse del mundo, ni nada raro. Mi auto-propuesta es preocuparme menos por lo que se dice, gastar menos defendiendo posturas, ideas, creencias, reputaciones, conceptos, e invertir más haciendo esas cosas realidad.

Me explico: Si creés en Dios, no me hables todo el tiempo de Dios, mostrame a Dios en tus acciones. Si creés en el amor, no me hables todo el tiempo del amor, mostrameló en tu manera de relacionarte con el mundo (con el que te cae bien, con el que no, con el rico, con el pobre, el bueno, el malo…). Si creés en la gravedad, no necesito que me hablés de física, de aceleraciones, y de interacciones fundamentales. Basta con que dejes que algo “se caiga de maduro” justamente. :P

Está buenísimo comunicar, a mi me encanta (por eso tengo un blog), y es MUY necesario. Pero cada tanto hay un momento en que las palabras sobran para todos lados, en el que estamos hablando demasiado, defendiendo reputaciones, esquemas, estructuras… cuando tendríamos que hacer. Dejar de hablar y empezar a hacer. Calladitos, humildes, sin “levantar mucho la perdiz”, como diría mi abuela. Pero sin dejarse frenar por la gilada. :)

Stop talking start doing