Test Vocacional: Trabajar de lo que te gusta

Trabajar de lo que te gusta, frase de Confucio

«Elige un trabajo que ames, y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.»

A la hora de decidir qué carrera seguir, de qué vivir, o el famoso “qué vas a hacer cuando seas grande”, muchas veces sobreanalizamos muchas cosas que (a mi gusto y opinión, como todo en éste blog) deberían tratarse más que nada de esas cosas que disfrutamos hacer.

Ojo, no estoy diciendo que no haya que pensarlo, analizarlo, y estudiar bien todas las opciones posibles. Al contrario. Digo que muchas veces tratamos de pasar a frío y a números cuadrados, cosas que deberían decidirse más con el corazón en caliente.

Porque aunque el recibo de sueldo indique lo contrario, muchas veces está “mejor pago” el que cobra menos pero vive su vida amando lo que hace, que el que cobra mucho y vive todas las semanas de su bonita existencia esperando que llegue el Viernes

El consejo de Confucio, bien graficado con humor en la tira de Zen Pencils, es ese: Elegí un trabajo que ames, y no vas a tener que trabajar nunca más en tu vida. :)

Yo la imagen la vi en 9GAG.

La matemática de las oportunidades

«Las oportunidades se multiplican cuando se aprovechan, y se mueren cuando se dejan pasar.»

OportunidadesEsa frase, que según dijeron es de Sun Tzu en “El arte de la guerra”, cerró uno de los últimos capítulos de “Person of interest” (una de mis nuevas series favoritas, y actualmente la que con más ganas espero que salga). Y me dejó pensando.

Así que googleé la definición de oportunidad, y dice (entre otras cosas): “Circunstancia favorable o que se da en un momento adecuado u oportuno para hacer algo”, “Momento o circunstancia adecuada para realizar o conseguir algo”, y “La coyuntura y la conveniencia entre tiempo y lugar”.

Y me dio la sensación de que sobrevaloramos la idea de la oportunidad. O al menos que dependemos bastante de una oportunidad, de un momento en el que todo encaja y “los astros se alinean”, para alcanzar las cosas que perseguimos.

Y es que ya lo dijimos varias veces: ¡El momento es ahora!. Lo que hay que empezar, hay que empezarlo ahora. Empezar a moverse, a hacer, a cumplir, a caminar. Si de bebés hubiéramos esperado que llegue “la oportunidad de caminar” nos hubiésemos pasado toda la vida gateando. Pero cuando somos bebés tenemos menos miedos, menos frenos, menos excusas. Entonces nos mandamos y de alguna manera u otra nos termina saliendo.

Sí, hay veces que nos caen del cielo oportunidades increíbles. Hay veces que sin que ni siquiera hayamos movido un pelo, las cosas nos salen solas. 1 de cada 100 veces, con todo el viento a favor. Y esas oportunidades no suelen venir con carteles grandes, luces brillantes, y cosas que saltan por todos lados, como los carteles de “¡ERES EL VISITANTE NUMERO 1 MILLÓN!”. Suelen pasar calladas, tranquilas, para que las agarre el que esté atento.

Y así y todo, hay pocas de esas. Haciendo un par de cuentas, con estadísticas y probabilidades, no pareciera conveniente pasarse la vida esperando esa oportunidad para hacer algo útil. Conviene arrancar con lo que hay, y si con suerte nos cruzamos alguna oportunidad en el camino, la aprovechamos y la multiplicamos. :D

Empezar

Empezar

«No tenés que ser grande para empezar, pero tenés que empezar para ser grande.»

Hace poco leí sobre la idea de empezar tareas que se nos hacen grandes, con pequeñas tareas de un minuto. Sería empezar de a poquito, ahora. Tomarse literalmente 1 minuto, 60 segundos, para empezar a hacer algo o pensar algo que te acerque a los que sean tus objetivos.

Con el tiempo lo podés ir repitiendo 4 o 5 veces por día. 4 o 5 minutos, de 24 horas. O las que te acuerdes, ¡es un minuto!. Más adelante, vas agregando tiempo de a poco. 2, 3, 5, 10 minutos por vez. Te tomas un ratito en cualquier espacio de tiempo libre. En el bondi, en la espera del dentista, antes de dormir, por ahí mientras te bañás, mientras esperas para encontrarte con alguien, o cuando sea.

No tiene que ser un gran salto, basta con empezar, aunque sea con pasos chicos. Pero movete, avanzá, sé constante, hacelo todo el tiempo. Es empezar de a poquito, con poquito, pero ponerse en movimiento. Ganarle a la fiaca, al miedo. Empezar a crear un hábito. Para ser y vivir diferente, tenés que hacer las cosas diferente. No solo las grandes cosas, sino sobre todo las cosas chiquitas, los detalles. Si hacés las cosas chiquitas diferente y con excelencia, las grandes cosas van a cambiar solas.

Ese minuto es un disparador, un comienzo. Un cambio del dar vueltas a la acción. Y estaría bueno acompañarlo con un cambio de actitud. Activá. Dejá los “peros”, los miedos y las dudas de lado, y empezá a moverte diferente, para conseguir cosas diferentes.

Ayer además leía un enfoque paso a paso de la aplicación del Secreto de Productividad de Seinfeld: “Don’t break the chain” (ésta es la explicación original). Están en inglés, pero la idea es:

Marcás tus objetivos y metas diarias para esos objetivos. Cosas chiquitas, que puedas hacer todos los días. Por cada día que cumplís, marcás una X roja en un calendario. A los 5 días, vas a haber formado una especie de cadena (XXXXX). De ahí en más, tu único trabajo es no romper la cadena.

Son ideas simples, variantes. Diferentes vueltas que a cada uno nos pueden pegar de alguna manera distinta, y pueden ayudar mucho a empezar y a mantenerse (que a veces es lo que más cuesta).

No hay que ser lo más grande del mundo para terminar esa carrera, comprar ese auto, conquistar a esa persona (!), hacer ese viaje, conseguir ese ascenso, lograr esa aventura, o cumplir ese sueño medio loco que tenés hace un tiempo. Pero sí o sí hay que empezar. :D

Sueños y lamentos

Sueños y lamentos

«Sos viejo recién cuando los lamentos ocupan el lugar de los sueños.»

Está todo dicho. Es una frase del blog Things we forget.

El último que deje de soñar que apague la luz y cierre con llave. :P

La vida no reembolsable

«En promedio, tenés 78 años de vida. Los primeros 18-20 son de aprendizaje, así que te quedan 58. Gastar 2 años haciendo algo que no disfrutás, significa el 3.4% de tu vida. ¿Qué vas a ganar con esa inversión? ¿Plata? ¿Qué vas a hacer con esa plata que valga el 3.4% no reembolsable de tu vida? ¿Una habitación extra en tu casa?.»

Ese es el remate de un interesante post (en inglés) de Majd Taby, que yo vi en Necedades (y que me hace acordar bastante a una frase sobre el dinero y la salud que se le atribuye a Buda).

Y antes de que digan nada, ya sé que más de uno me va a decir que a veces hay que hacer trabajos que no disfrutamos, o que no nos gustan, y que la vida no es todo color de rosas. Seguro. Nomás está bueno recordar que, con viento a favor, 2 años de hacer durante al menos 8 horas por día algo que no disfrutamos hacer, sigue siendo el 3.4% de nuestra vida.

No importa si tenemos excusa, justificativo, o si ya nos acomodamos a resignarnos a la idea. Sigue siendo (con “suerte” de que tengamos una buena vida y con “suerte” de que solo sean 2 años) un 3.4% no reembolsable de nuestra vida. :)

40 lecciones de Hollywood en 7 minutos

40 lecciones de Hollywood en 7 minutos

Un usuario de YouTube llamado “Superluminal805″ editó éste video con diferentes “lecciones” de 40 películas de Hollywood en 7 minutos. 40 de esos consejos de la vida que cada tanto dejaron al pasar algunas de las películas más vistas de la historia del cine (Hollywood cada tanto tira frases geniales… a veces es una en 120 minutos de película, pero la tira…).

Títulos como Matrix, Piratas de Silicon Valley, El Rey León, Star Wars, Star Trek, Harry Potter, Gladiador, Antes de partir, Forrest Gump, Ratatouille, Terminator, Atrápame si puedes, Batman, Hitch, En busca de la felicidad, Los increíbles, Kung Fu Panda, y varios otros más… de todos los géneros, para todos los gustos, y con una lista de consejos que se entrelaza para crear casi un “discurso para la vida” de la industria del cine.

La magia linda de internet en otro de esos videos que con una ley como SOPA o PIPA no se podrían publicar (y estoy seguro que no dejó sin trabajo a nadie)…