Me llega por mail una serie de publicidades que hizo por distintos medios impresos (afiches, diarios, y demás) la gente de una Iglesia de Singapur. Según lo que parece fue “un éxito atronador” (no sé si se habrá medido en “aceptación del público”, en “concurrencia a la iglesia” o en qué, pero dice que fue un éxito).
Me tomé la libertad de cambiarle la tipografía (tenía alguna y mi “Powerpoint” de OpenOffice la cambió a una básica y horrible), y de adaptar eso de “diario” por “blog” en uno. Lo demás está igual.
Creo que bastante de lo que hace muy buenas a éstas publicidades está en el contexto (osea: si yo te hago un entre, te digo lo de la iglesia de Singapur, le pongo de titulo “La publicidad de Dios”, y demás, no es lo mismo a que vos abras el Clarín y en el medio de las noticias te aparezca algo de ésto), pero bueno, incluso sacándolas de contexto, me parecieron muy buenas igual.
Acá va entonces “La publicidad de Dios”:












