Los virus de San Valentín

Virus de San Valentin

Para que después no digan que no les avisé y qué se yo, y no vengan con el rabo entre las patas pidiendo ayuda como hacen varios (es cuestión de ver los comentarios de ese post nomás), les cuento desde ahora que algunos diarios ya están dando aviso de los virus que se van a venir para San Valentín.

Los "ciberdelincuentes" (?) pagos por las empresas de antivirus para causar pánico entre los usuarios ya están sacando algunos virus con el motivo del día de los enamorados (en algún lugar del mundo lo llaman san valentín y nosotros somos bananas y tratamos de usar el mismo nombre). Entre ellos, dicen, el Nuwar.OL y el Valentin.E.

Los dos se expanden por mail, con asuntos como "I Love You So Much", "Inside My Heart", "You In My Dreams", "Searching for true Love", o "True Love". Uno te hace entrar a una web y el otro trae adjunto el archivo "friends4u".

El de la web te muestra una postal de san valentín mientras te baja el virus, y el del mail te baja el archivo y cuando lo ejecutás muestra un screensaver ("protector de pantalla"). 

Como siempre, no es mucho lío. Nomás es usar dos dedos de frente y darse cuenta de que si nunca te tiran onda, no van a empezar ahora… y menos por mail… y menos por san valentín, cuando todavía ni es febrero…

Ah, y por último un detalle:

Acordemosnos que ésto en MAC no pasa (por lo menos no por ahora). :)  

Ricardo Lorio

Ricardo Lorio

Otro caso, estilo el de Paris Milton.

Para el que no lo agarró: Ricardo Iorio ("I"!!) es algo así como el Gardel del metal argentino. Lider alguna vez de V8, Hermética y ahora Almafuerte (banca con la que se presenta en unos días en el Cosquin Rock 2008). Digamos que es como "el señor metal" en Argentina. No me cae muy bien que digamos, pero es así.

Particularmente no me va la onda violenta del flaco. Y no me vengan con que es "por el tipo de música que hace". Conozco gente que le gusta el metal y sabe vivir sin odiar a todo el mundo.

Pero veo innecesarias algunas reacciones violentas del chabón. Como cuando en la nota le preguntan si, ya que tocan en Gesell, va a aprovechar para ir a la playa y responde (leer con voz gruesa, obviamente): "Para nada, flaco, hace dieciséis años que no me meto al mar, que no me saco los pantalones. Vivo tierra adentro, no soy un costero, no soy ningún p*to playero…"

Al margen de la playa, si no se saca los pantalones hace 16 años (cosa que no me extrañaría mucho, tampoco), mejor que directamente se los lleve puestos al cajón, porque no me quiero imaginar lo que puede salir de ahí abajo.

Investigación: ¿Esperar en la parada o ir caminando?

Esperando el colectivo (parada)

Cuando uno tiene que hacer un viaje en colectivo a un lugar no muy lejano (pongamosle entre 20 y 40 cuadras) siempre hay un pensamiento que, después de pasados los 10 minutos de espera, surge:

¿Lo espero a que venga, sea dentro de 5 minutos o 40, o empiezo a caminar?

Y ahí todo depende de las ganas (o de la vagancia) de cada uno. Hay tres factores clave que afectan a la decisión:

- Por un lado la distancia. No es lo mismo caminar 20 cuadras que 50. Y tampoco son las mismas las probabilidades de que el colectivo llegue en el camino.

- La línea que tomás. Si acá en Capital tomás el 47 de noche, muchas veces es mejor empezar a caminar. En cambio si tomás el 107 o el 109, generalmente conviene esperarlo. 

- Vos. Depende si disfrutás caminar o no, si caminas lento o despacio, si te da el cuerpo como para caminar las 40 cuadras sin haber dado más de 10 pasos seguidos en los últimos 10 años, y etc. 

Que yo me ponga a investigar ésto puede sonar inútil, gracioso, improductivo, molesto, o muchas cosas más. Pero veo en Microsiervos algo peor: tres matemáticos se pusieron a hacer una investigación del asunto, que llamaron "Walk versus Wait".

Uno piensa en la cantidad de cosas que podrían hacer con el tiempo libre sabiendo lo que saben, pero no, ellos deciden investigar si esperar o no el colectivo, y llegando a las mismas conclusiones que llego yo sin tener ni siquiera estudios universitarios completos:

  • Si vas a ir caminando, conviene salir apenas llegás a la parada.

No quedarte esperando unos minutos y después salir. La explicación matemática no sé cual será, pero la lógica dice que si recién llegas y el colectivo te pasa justo mientras caminás entre parada y parada es un garrón. Pero si esperaste media hora, tomaste la decisión de salir caminando y ahí te pasa el colectivo entre parada y parada, es casi un motivo de suicidio. Ok, no para tanto, pero es peor que la primer opción.

  • La mejor estrategia es esperar

Y lo gracioso de éste punto (que es la conclusión del estudio) es que sigue diciendo que "funciona en la mayoría de los casos, aunque hay situaciones en las que puede quedar invalidada".

Osea que gastamos tres cerebros en llegar a una conclusión a la que seguramente cualquier de nosotros llega cada vez que tiene que esperar un colectivo.

Hay cosas de los científicos y esa gente que la verdad que no entiendo. 

Horarios Cosquín Rock 2008

cosquin rock 2008

Cortito y al pié para el que le interese:

Ya actualicé el post del Cosquin Rock con el horario de cada banda y algunos cambios de escenario y demás. 

Estoy pensando en hacer un "sub-blog" para éstas cosas, para "no molestar" al que no le interesa, y así poder poner más datos para el que sí le interese. Pero eso al margen.

Flor, Bello, o cualquiera que vaya a ir (yo justo me voy en esa fecha) y tenga ganas, espero algún review, fotos, algo eh! :)

¿Asuntos pendientes?

Tranqui que no voy a saltar con una novia del secundario ni nada por el estilo, sino de una nueva manera de hacer que las cosas buenas duren más tiempo que encontré sin querer. O tendría que decir una solución bastante infantil para hacer que las cosas que me gustan tarden más en terminar.

Hace ya casi 5 años yo estaba justo en la mitad del secundario con Lucas como compañero (del curso y de “aventuras”) y mejor amigo (de esos “de fierro”, que le dicen).

Un día no sé bien cómo ni por qué hablabamos de libros y me recomendó el que hoy es mi libro “favorito”: “Tres hombres en un bote (Por no mencionar al perro!)”, un diario de viaje en bote que me hizo conocer el humor inglés.

Lo empecé a leer con una velocidad tal que a los 2 días ya estaba por los tres cuartos de libro. Cuando me di cuenta que, mirandolo de costado, eran demasiado pocas las hojas que me quedaban comparadas con las que ya había pasado, me agarró una sensación rara. Por un lado de querer saber cómo terminaba la historia. Y por otro, unas ganas terribles de que no termine.

La decisión que tomé en ese momento fue primero empezar a leer más lento, repasando más cada frase, imaginandome más todo, y etc. Cuando vi que, lento o rápido, el final se me estaba acercando, fue que decidí dejar de leer.

No fue una decisión muy inteligente, lo sé. De hecho avisé que era bastante infantil. Pero me salió hacer eso, para que no se termine nunca y “la magia permanezca”.

Con el tiempo extrañaba la historia, los personajes, y demás. Así que tomé la segunda decisión infantil de ésta pequeña historia, que fue volver a arrancar desde cero hasta llegar al mismo lugar en el que había dejado de leer antes. Y ahí volví a dejarlo. Unas tres veces.

Un tiempo más tarde empecé con mi hermana menor a ver The OC, una serie de adolescentes (cada uno con como 25 años en la vida real) con mujeres lindas (chicos lindos para ella) y una buena trama (acorde a la edad).

De alguna manera extraña me enganché MUCHO con la historia (y con el personaje de “Summer”), y justo cuando estaba en la cresta de la ola me enteré que la iban a terminar. Fue como ver de costado el libro de nuevo. En el momento seguí viendo capítulos hasta que llegué al número 10 de la cuarta (y última) temporada. Y ahí dejé de ver.

Hace un tiempo retomé la cuarta temporada desde el principio y ésta vez hasta el capítulo 13 (en total son 16).

Para ésta altura ya había decidido que si algún día iba a terminar con esas dos cosas, tenía que ser en una situación MUY especial para cada una. Dicha situación todavía la estoy esperando. Osea que ni terminé de leer el que es mi libro “estrella” y no terminé de ver la que es mi serie predilecta.

El otro día hablando con Viri, una amiga, me dijo basicamente que no sea goma y que termine de una vez con esas dos cosas, que sino estoy creando asuntos pendientes en mi vida, que me van a terminar llevando al psicólogo (a modo de broma lo dijo, claro está).

La charla me pegó, así que el jueves 24 de enero me vi el capítulo 14 (según la caja del dvd lo emitieron el 08/02/07 originalmente… osea que está en mi computadora hace casi un año, ahora tengo el dvd original y todo… y recién lo vi hace 2 días). Y de nuevo dejé de ver.

Ahora nada más es cuestión de encontrar la situación perfecta para las dos cosas. La más urgente es sin dudas la serie, que el último capítulo lo terminaron en un suspenso de esos suspensos violentos, y ya uno como que no se aguanta la ansiedad.

Así que, para evitar ver los dos últimos en mi casa, sólo, y a las 3 de la mañana (que estaba lejos de ser un momento memorable), agarré y me puse a pensar en ideas para esa situación ideal.

La más limada que pensé para la serie por el momento fue:

El 22 de febrero (un año exacto después de la emisión original del último capítulo, fecha en la que probablemente esté en Bariloche) alquilar un velero/yate que tenga dvd con plasma (me consta que existen y, de hecho, voy a tener uno de esos) y, después de ver el atardecer (si es acompañado por alguien especial mejor todavía), ponerme a ver el capítulo en el mismo velero, con una buena cantidad de golosinas, chocolates, coca-cola y en un ambiente ideal.

Antes de que cualquiera lo diga, SI, lo alquilo para cumplir el sueño de estar ahí con un velero y de paso agarro y veo el último capítulo. El asunto es que no sé si habrá para alquilar uno así de equipado en el Nahuel Huapi. Y no sé cuanto saldrá alquilarlo una tarde, si es que se puede.

Pero bueno, ya que los hice leer hasta acá, apelo a la creatividad de cada uno para ver si se les ocurre alguna situación ideal para poder cerrar “esa etapa de mi vida” (por favor, esas frases no las tomemos con mucha seriedad, porque sino voy a quedar como un idiota importante) que probablemente me haga ir al psicólogo el día de mañana.

Cada uno deje volar su imaginación nomás. Por ahí entre todos logramos sacar algo limado! :P

Pura Suerte (“Lucky You”)

Lucky you - Pura SuerteHace un rato me vi la última película de Drew Barrymore: Lucky You (“Pura Suerte”), que salió a fines del 2007 y que tiene al Poker como tema central.

Decir que tiene al Poker como tema central no jugó muy a favor en mi sistema prejuicioso de analizar películas, y el poster tampoco decía mucho, así que la arranqué no estando del todo convencido de querer verla.

Pero cuando uno va entrando en el clima de poker se va enganchando con la película, y hasta por momentos le parece entender como se juega y todo (lo único que me falta aprender son algunas cosas del “vocabulario”).

A mi que no me llamaba mucho el asunto del poker me atrapó al nivel de querer desenterrar las cartas de poker del lugar de la casa en donde estén, desempolvarlas un poco y ponerme a jugar con alguien.

A pesar de que me gusta Drew Barrymore y la habilidad que tiene para pasar de ser una mina terrible de Hollywood a una piba común que te cruzás yendo a comprar fiambre, tengo que decir que éste no me pareció uno de sus mejores papeles (como a mi gusto si lo fue “Letra y Música”, por ejemplo), pero es aceptable.

Y al pibe, Eric Bana (que va a estar en Star Trek), no lo conocía, pero me gustó mucho. Digamos, no tiene aires de galán como supongo que pretenderá cierta parte del público femenino, pero es uno de esos protagonistas masculinos que nos cae bien a los hombres.

Un dato para mi importantísimo de “Pura Suerte” es que los compañeros de juego de los protagonistas son todos jugadores reales de Las Vegas. Algunos “famosos” y otros no, pero todos jugadores verdaderos, y eso se nota en la naturalidad de los gestos, movimientos, “caras de póker”, y demás.

La verdad que no me interesa hacer algo muy técnico de la película, sino nomás comentarla desde mi punto de vista. Así que para algo más preciso, acá está el resúmen argumental “oficial” de la película:

Billie Offer (Drew Barrymore) llega a Las Vegas siguiendo sus sueños. Ella busca una nueva vida como cantante y Las Vegas con sus montones de clubes nocturnos y salones llenos de humo, parece el lugar perfecto para empezar. Al conocer a Huck Cheever (Eric Bana), la vida de Billie comienza a cambiar de una manera completamente inesperada.

Huck es un jugador de póker profesional. En la ciudad ya lo conocen como alguien que no se achica ante nada, arriesga todo, y lo hace todo el tiempo. Pero en sus relaciones personales, Huck va a lo seguro, y con arte experto, evita los compromisos emocionales y las chicas que desean tener largas relaciones amorosas.

Ahora Huck se propuso ganar el campeonato de póker más importante de año: la Serie Mundial de Póker. A la vez también quiere ganarse el afecto de Billie. Sin embargo, algo interfiere entre sus planes: su propio padre, L.C. Cheever (Robert Duvall). El hombre es una gran leyenda del póker, y abandonó a la madre de Huck hace ya muchos años.

Al final, es Billie la que debe elegir qué hacer. Para que ella y Huck tengan una oportunidad en el amor, ella tendrá que mostrarle a Huck que para poder ganar en el juego de la vida y en el de póker, él deberá jugar a las cartas de la manera que él vive su vida, y deberá vivir su vida de la manera que él juega al póker.

En resúmen entonces, la película me pareció bastante buena. No te va a romper la cabeza, no vas a descubrir nada nuevo, pero está más que bien para pasar el rato y distraerse un poco. Y de paso aprendés algo de póker.