Better Call Saul para ver en Netflix (¡ya hay trailer!)

Better Call Saul 2015 en Netflix

Better Call Saul: Primeros capitulosA casi un año y medio del último capítulo de Breaking Bad, que fue una de las mejores series de la historia para muchos (incluídos IMDB y MetaCritic), se confirmó que su precuela, Better Call Saul, va a estar disponible en Netflix Latinoamérica los próximos 9 y 10 de Febrero de 2015 (capítulo 1 y 2).

Ese día estrena (en Estados Unidos se estrena sólo un día antes, el 8 de Febrero), y de ahí en más se va a lanzar un capítulo por semana (porque no es una serie de Netflix, de las que lanzan todas juntas, sino una serie ajena que sale por TV y mantiene su ritmo normal), todos los Martes.

La primer temporada de Better Call Saul va a tener en total 10 capítulos de una hora, y en la historia Saul Goodman va a ser todavía Jimmy McGill (quien era antes, y ya nos enteraremos por qué tuvo que cambiar su nombre, me imagino).

Todo empieza 6 años antes de que Saul Goodman conozca finalmente a Walter White y de origen a la Breaking Bad que ya vimos y amamos.

La gente de Netflix ya sacó la promo, el poster y el primer trailer de la serie, que se puede ver acá mismo con subtítulos en español:

¿Qué hace un homeless con la plata que le das? (genial historia)

El imaginario popular (respaldado con algunos casos reales que siempre hay, claro) dice que toda la gente pobre que pide plata en la calle termina usando ese dinero para comprar drogas, pegamento, o en su defecto alcohol. Que nadie usa esa plata para alimentarse, y ni hablar de usarla para hacer cosas buenas.

Eso hace que algunos de los que tienen alguna moneda o billete que podrían dar, terminan sin hacerlo a veces por el miedo de estar contribuyendo a ese mal. Tenemos a los que dan a pesar de esa posibilidad esperando lo mejor, a los que no dan nada por esa preocupación, a los que buscan algo mejor para compartir (comprar algo de comida, por ejemplo) y a los que simplemente usan eso como excusa para no dar pero no sentir alguna posible culpa.

Josh Paler Lin, un “youtuber” conocido por sus jodas hechas video, se hizo la misma pregunta. Quizás con la idea de confirmar esa idea del imaginario y aprovechar para generar algo de contenido polémico, le dio 100 dólares a un homeless y lo siguió con una cámara oculta para ver qué hacía con ese dinero.

Ahora mismo te recomiendo que veas el video completo para saber qué pasó (así de paso yo puedo seguir hablando del asunto sin culpa de haberte “spoileado”).

¿Qué hace un homeless con la plata que le das? (genial historia)

Thomas, el homeless en cuestión, fue a una licorería. Una vez que parecía que confirmaba todas las sospechas, salió del lugar con varias porciones de comida para compartir con gente que también estaba en esa situación de calle.

Después de shockearse por la reacción de Thomas, Josh (el youtuber) se acercó a explicarle de qué iba su video, le pidió disculpas por su prejuicio, y le dio otros 100 dólares por haberlo sorprendido en el uso de los primeros 100. El video mostrando toda la cuestión ya tiene unos 32 millones de visitas.

A partir de ahí, y conociendo los motivos por los que Thomas terminó en la calle (que tampoco tienen que ver con lo que mucha gente imaginaría), Josh creó una campaña de recaudación de plata para ayudar a Thomas a tener un nuevo comienzo. La meta era juntar U$S 10.000 y por el momento ya van U$S 140.000.

Josh invitó a Thomas a una cena de Navidad, le mostró el video original, lo llevó a dormir a un hotel, le dio su correspondiente regalito navideño, y aprovechó para hacerle una especie de “Extreme make over” general:

Y todo esto sin decirle todavía la cantidad de plata que se está recaudando para ayudarlo a salir adelante. Así que todavía quedan algunas sorpresas más, según el autor del video. La idea no es sólo darle un trabajo, sino ayudarlo a construir una carrera, a tener los recursos necesarios, un lugar donde vivir, y demás. Lo que se le viene por delante puede estar MUY bueno, digamos.

Parándome desde la mirada de Thomas, me quedo pensando que uno pasa a veces mucho tiempo esperando que la vida le tire un centro, y si mientras tanto busca hacerle bien a los demás y ser uno mismo eso que está esperando del mundo, la vida misma (algunos diremos que Dios) se encarga de poner las cosas en orden. No todos los casos son así de gigantes y “milagrosos”, ni todos llegan a esto, pero a la larga (en mi humilde opinión) esas cosas no quedan sin devolución.

Y viéndolo desde la óptica de Josh, se me ocurre que a veces con que nos animemos a hacer un mínimo bien con lo que tenemos a mano (con la motivación que sea), basta para meternos en un mundo de cosas nuevas y sorprendernos a nosotros mismos de dónde termina esa cadena.

Sí, al youtuber en cuestión le conviene por una cuestión de visitas. Sí, se hace famoso en todo el mundo, sale en los noticieros, y eso deriva en más plata para su bolsillo. Sí, puede que de fondo haya más que nada una motivación personal y egoísta. Pero preguntale a Thomas si le importa un comino eso ahora.

El mundo necesita más amor como este. Necesita más situaciones así. A veces dar un mínimo paso a la nada, que termine donde a Dios se le ocurra que termine. Ayudar un poco, y abrir la cabeza a las oportunidades que vayan saliendo. Animarse un poco más, perder el miedo, estar dispuestos a dar sin esperar cosas a cambio, pero sabiendo que la vida (o que, insisto, esa cosa genial que algunos llamamos Dios) a la larga se termina encargando de poner las cosas en su lugar. :)

Las novedades del caso se van a poder ver en su canal de YouTube (con algunas perlitas en su cuenta de Instagram).

Viví tu vida como un héroe

El video que encabeza este post está en inglés y sin subtítulos. No me gusta que así sea, pero no lo encontré con subtítulos en español como me gustaría. Así y todo, necesitaba compartirlo para aquellos que entienden aunque sea un poco de inglés, porque el mensaje que tiene es buenísimo. No importa si no sabés MUCHISIMO inglés, podés ir agarrando algunas ideas e ir entendiendo el contexto.

El video habla sobre el trabajo y la vocación, pero más que nada sobre la vida y los sueños. Sobre la idea de hacer lo que amás, vivir trabajando de lo que te gusta, seguir buscando si todavía no lo encontraste, y seguir soñando en esa dirección si todavía respirás.

El trabajo que hoy tenés, que te da de comer y te ayuda a pagar las cuentas, valorálo, disfrutálo, hacélo siempre con excelencia. Pero no dejes que eso detenga esa búsqueda interna de aquellas cosas que amás. No dejes que te gane la comodidad, la estabilidad, o la seguridad de tener un sueldo a fin de mes. Aprovechá esa seguridad hoy que la necesitás, pero en los ratos libres no dejes de soñar y empezar a moverte por tus sueños.

Que 2015 no sea un año más, en el que seguimos haciendo las mismas cosas, en el que seguimos pensando que “algún día” tendríamos que dar un salto, o que “cuando las condiciones se den” vamos a cumplir ese sueño. Que nuestro 2015 sea un año de esforzarnos un poco más, de recorrer un kilómetro de más en la búsqueda de nuestros sueños. Que sea un año de sueños cumplidos, de proyectos comenzados, de intentos llevados a cabo. Que no sea un año de estabilidad, de miedo, de demasiadas precauciones. Que sea un año de animarse a soñar y a que nuestra vida sea coherente con esos sueños que tiene nuestro corazón.

Acordate que el tiempo que tenemos en ésta vida, en éste mundo, y en éste cuerpo es limitado. Se termina (si tenemos viento a favor) a los 80-90-100 años. Con el tiempo vas perdiendo las fuerzas, y se hace más difícil. Así que esperar a que todas las condiciones sean ideales no suena como una gran idea. Hacé hoy, empezá a VIVIR hoy.

No importa cómo terminó el 2014, no importa cómo estás hoy, no importa si hay cosas que cuestan, que duelen, que te atan, o que te complican. No importa si te lastimaron, si te fallaron, o si cuesta levantarse del último tropezón. No es momento de darse lástima a uno mismo ni a los demás. No es momento de justificar la inacción, sino de romper las barreras y empezar a hacer.

Empezar a soñar. A no dejar que los errores o las heridas del pasado nos sigan atando a eso que somos pero que no coincide (todavía) con lo que soñamos ser. A no dejar que los que dicen que nuestro sueño “no se puede”, que el optimismo que tenemos es “ñoño”, o que “ya se nos va a pasar”, le ganen a esa voz interior que nos dice que POR ALGO tenemos ese sueño adentro, y que ya tenemos con nosotros todo lo necesario para cumplirlo.

Dejá la vergüenza, dejá el miedo al ridículo, dejá de pensar en qué van a decir o pensar los que te rodean cuando vean este cambio drástico en tu vida. ¡Que se acostumbren! Dejá de atarte al ritmo, a las formas, a las opiniones, y a los miedos de los demás. Soltá amarras de una vez, y empezá a vivir el mejor tiempo de tu vida.

Vas a cometer errores, vas a fallar, hay cosas que van a doler, y va a costar. Pero nadie te va a poder sacar la alegría de haber dejado todo por lo que soñas, por lo que amás. Y con que de 10 intentos aciertes sólo uno, vas a estar muchísimos pasos más adelante que aquellos que nunca lo intentaron. ¡Y ni te digo si encima te detuviste a aprender de los otros 9!

Así que: ¡No te quedes quieto si el corazón te pide a gritos que te muevas! Volvete un poco loco si es necesario. Andá, viví, probá, jugá, divertite, intentá, fallá, ¡LLORÁ! (¡no le tengas miedo a llorar!), salí, ridiculizate un poco, y de una vez por todas dejá todo en la cancha por esos sueños que tenés en el corazón.

Que el 2015 sea nuestro año, el año de soñar. Y de vivir la vida como (nuestros propios) héroes. :)

Vuelve Entourage: El trailer de la película

Entourage: El traielr de la pelicula

Mientras todavía me estoy sacudiendo el relax de las vacaciones, y volviendo de a poco a la vida real, y antes de retomar a escribir en este espacio con la constancia que se merece, necesitaba que todos por acá veamos que uno de nuestros sueños hollywoodenses de series se está haciendo realidad: Se viene la película de Entourage, y ahora ya tiene trailer y todo.

El link me lo pasó nuestra querida amiga Rocio (una asídua de la casa en esos momentos en los que yo también escribía asíduamente), está subtitulado al español, y anuncia la película para el próximo Invierno nuestro:

El 2015 se viene con buenas novedades y promete ser un buen año (sí, no sólo por esto, pero dejenme festejar esto mientras lo tengo a mano). Y en este espacio retomaremos la constancia para disfrutarlo entre todos. :)

¿Qué es para vos la libertad? ¡Escribí tu propio guión!

¿Qué es para vos la libertad?

En medio de una reflexión sobre la vida (qué quiero hacer, qué me apasiona, qué disfruto, de esas reflexiones que hay que volver a hacer cada tanto) me encontré una charla de TEDx llamada “Sell your crap. Pay your debt. Do what you love” (“Vendé tu basura, pagá tus deudas, y hacé lo que amás”, está abajo de todo pero en inglés y sin subtítulos).

En una parte el speaker (¡qué cool, speaker!) dice algo como esto:

¿Qué significa la libertad para vos? Si no estás dispuesto a contestar esta pregunta por tus propios medios, siempre va a haber alguien listo para contestarla por vos: Una empresa, una persona, tus padres, o hasta la sociedad en general. Y un día te despertás y te das cuenta de que viviste la vida siguiendo el guión de otro”.

Viviste respondiendo a un estándar, a lo que “tenías” que hacer. Según tu edad, tu sexo, tu generación, tus familiares, o hasta según tus amigos más cercanos… Todos tienen un guión de cosas que “se supone que deberías estar viviendo”.

Y algunos lo suelen reflejar en preguntas claras: Al primer “¿Ya sabés qué vas a ser cuando seas grande?”, se le van sumando “¿Qué carrera vas a estudiar?”, “¿Para cuándo presentás un/a novio/a?”,  “¿Ya están pensando en el casamiento?”, “¿Y los hijos para cuándo?”. Preguntas inocentes pero que te van marcando el camino que SE SUPONE que deberías estar tomando en este momento de tu vida. Ya deberías estar decidiendo eso, haciendo esto otro, o teniendo esta otra cosa más.

A esta edad deberías estar estudiando una carrera, deberías estar en pareja, teniendo hijos, o hasta en esta edad “deberías estar disfrutando la vida”, de joda, no deberías estar un Sábado a la noche sólo, en tu casa, tranquilo, y mirando una película. De una lado y del otro, todas cosas que “deberías” estar haciendo. Como una imposición, un deber, un mandato.

Y es recién cuando te volvés a plantear esa pregunta que rompés con ese “mandato de la sociedad”: ¿Qué es para vos la libertad? ¿Qué significa para vos ser libre? ¿Si pudieras escribir vos mismo el guión de tu vida, qué te gustaría escribir? ¿Serías feliz con esa persona? ¿Serías feliz estudiando? ¿Con un hijo? ¿Sóla mirando una película en tu casa? ¿De viaje por el mundo? ¿Viviendo en otra ciudad?

Recién cuando te planteás eso, dejás de vivir tu vida como un actor que vive a contrato, y empezás a vivirla como el propio director y protagonista.

Y ahí pasás a ser como esos tipos de Hollywood que crean una película en la que el protagonista se casa con la chica ideal, tiene el trabajo ideal, viaja por el mundo, es super feliz… y a la hora de elegir el reparto, se eligen a ellos mismos como protagonistas. ¡Una idea genial! ¡Yo la creé a mi medida y la protagonizo yo, porque me la banco! ¡Un GRAN ejemplo a imitar para elegir cómo vivir la vida de ahora en más!

Una vez que decidís vivir la vida así, siendo director y protagonista, podés equivocarte, te puede salir bien o mal, se pueden cumplir todos los sueños que tenías, o sólo algunos. Pero tenés la tranquilidad de que, salga como salga, el que estaba escribiendo el guión de tu vida eras vos.

Empezá a pensar en esa dirección: ¿Qué es para vos la libertad? ¿Qué significaría para vos ser libre? Empezá a dar pasos en dirección a esa libertad. Como cuando empezás a escribir, cuando tenés una hoja en blanco y un mundo de posibilidades por delante, empezá a escribir el guión de tu propia vida. Vos.

Está bien si coincide con los guiones típicos de siempre (estudiar, trabajar, ponerse de novio, casarse, tener un hijo, seguir trabajando, por ahí tener otro, seguir trabajando, jubilarte, morir, y en el medio haber tenido algún que otro momento de satisfacción). No hay nada malo en ese guión. Lo malo sería que no lo hayas elegido vos. Que te lo hayan impuesto, que lo hayas elegido porque “se suponía que a esta edad…”, o que ni siquiera te hayas planteado si te gustaba o no.

Tarde o temprano, casi seguro y si vos lo elegís así, tu guión se vaya a cruzar con el de otra persona. Buscá que esa persona le aporte creatividad a tu guión. Que lo revolucione, que sume, que multiplique sueños. Que no lo acapare, que no lo achate, que no lo achanche, que no lo “mediocrice”. ¡Que complemente tus sueños y objetivos! ¡Que te complemente a vos!

Y ya que estás, dejá de basar tu identidad en lo que tenés, o en lo que comprás, y empezá a basarla en lo que querés ser, en las experiencias que querés vivir. A partir de cierta cantidad básica de dinero (casi seguro menor a la que te imaginás), conviene siempre más ser rico en experiencias que en posesiones. Porque las cosas que realmente valen de la vida (el amor, la felicidad, la amistad, el placer, el disfrute, la creatividad, y hasta la vida misma) no se pueden comprar. Se ganan y punto.

Y encima las deudas que contraigas para pagar esas cosas que (supuestamente) te van a hacer sentir mejor, te van a sacar la flexibilidad de trabajar de lo que querés, de viajar cuando querés, y de gastar en las experiencias que querés vivir el resto de tu vida.

Así que puede estar bueno volver a parar la pelota hoy, pensar si lo que estás viviendo te hace feliz, si lo decidiste vos, si coincide con lo que soñás, y si te hace levantar de la cama feliz, vivir los Lunes feliz, o te hace agradecer al cielo porque estás vivo, a cada momento del día…

Si querés completar un poco la idea del principio, ésta es la charla completa que escuché yo y que me sirvió refrescar (aunque de nuevo, está en inglés y sin subtítulos, no la encontré en español):

¿Estás seguro de que perdiste?

El fracaso y el triunfo según Marcelo Bielsa

Si salís de una relación en la que “perdiste”, existe la chance de que el que más perdió en realidad no hayas sido vos. Por ahí en ésta situación (aunque parezca) no tocó “perder”, sino ganar en la parte del proceso. Ganar el hecho de aprender cómo querés manejar vos las situaciones (incluso esas que no podés manejar).

Si perdiste y la situación te hace pensar que sos lo peor del mundo, que no valés, que no servís, que sos poco hombre/mujer, por ahí es hora de que te dejes de preocupar un poco por los “resultados” a corto plazo, y te empieces a enfocar un poco más en los procesos, en los caminos, en el carácter que formaste con esta “derrota”. No te comas el cuento de ganar o perder como resultado si lo que ganaste te va a formar mejor para ganar no uno sino varios partidos próximos de la vida.

En la vida no siempre conviene eso de “ganar como sea” (en el fútbol sí, te lo digo yo que soy de Racing, pero en la vida no siempre). A veces conviene perder un partido para formar un equipo que gana campeonatos. A veces, como “equipo que gana no se toca”, necesitamos perder algún que otro partido (aunque duela) para hacer los cambios necesarios para formar un equipo íntegramente ganador. Un equipo que no gana de “carambolas”, ni con recursos poco nobles, sino que gracias a las derrotas aprendió a ganar como se debe.

Si te ganaron de maneras poco claras, con recursos extraños, o si te lastimaron en el camino, no te quedes con bronca con vos, con el otro, ni con el resultado. A veces no depende de vos y no podés manejar ese resultado porque ya está, ya lo perdiste. Lo que sí podés manejar es la actitud con la que tomás esa derrota. Si perdiste en el resultado, ganá en tu planteo táctico para un próximo partido. Si lo ves así, por ahí después de todo, en el fondo, y aunque hoy cueste verlo, no perdiste nada.

Por eso, si hoy perdiste, no te lastimes el autoestima. No te dejes desarmar, no te rindas. No sos un perdedor, sos un ganador que está aprendiendo a ganar no solamente partidos, sino campeonatos.